
Alimentos y servicios públicos incidieron en forma drástica en la carestía.
La inflación del mes de julio en Colombia fue de 10,21%, la más alta en dos décadas, según reveló este viernes el Dane, lo que demuestra el padecimiento de los ciudadanos en todos los frentes ante un costo de vida por las nubes.
La tasa de julio es mayor en 0,54 puntos porcentuales a la de junio de 2022, que fue de 9,67 %. Se trata del registro más alto desde abril de 1999, lo que ha causado la alarma del Dane.
“La inflación de julio registra un hito histórico, lo que significa un retroceso de más de 22 años”, manifestó el director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), Juan Daniel Oviedo. La variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para julio fue de 0,81%.
Las mayores variaciones se presentaron en las divisiones de prendas de vestir (3,60 %) y alimentos y bebidas no alcohólicas (1,17 %)
Los alimentos que tuvieron una mayor alza en el último mes fueron el azúcar y otros endulzantes (6,0 %), cebolla (5,51 %). El tomate, las papas y la zanahoria fueron los alimentos cuyo precio más disminuyó.
En general, los alimentos aumentaron su valor en 24,61 % en comparación con el mismo periodo en el año anterior, lo que significa “la mayor variación anual” de todas las divisiones.
La carne de res, las hortalizas, la habichuela, el fríjol, el pan y las lentejas fueron algunos del los comestibles que más subieron sus precios (3%),
Los servicios públicos afectaron considerablemente en la alarmante cifra de inflación: el agua, la luz y el gas subieron en 1,49 puntos porcentuales.
Las ciudades más caras en el mes de julio fueron Cúcuta, con 14,09%; Santa Marta, 13,72%, y Valledupar con 13,11%.









































