Durante años se han realizado diferentes estudios con el uso de bacterias, en búsqueda de usarlas en beneficio de la humanidad. Aunque, no siempre se obtienen resultados positivos hay ocasiones en las que a estos microorganismos se les descubren grandes propiedades, para su aprovechamiento.
Ese es el caso de las keanumicinas. Nombrada así por los científicos del Instituto Leibniz de Investigación de Productos Naturales y Biología de Infecciones a la bacteria que, recientemente descubrieron y en las primeras pruebas demostró ser bastante efectivo, en la eliminación de hongos que cada año afectan los cultivos en todo el mundo. La razón para el curioso nombre es porque, han afirmado que, la bacteria es tan letal como el actor canadiense Keanu Reeves en sus películas.
Los hallazgos son bastante prometedores y las keanumicinas podrían representar un gran avance, en el combate de plagas. Pero, lo mejor es que se trata de una receta natural y que reemplazaría a los pesticidas químicos tradicionales. Los cuales por lo general tienen efectos secundarios y por lo general terminan convirtiéndose en gases, que contribuyen al calentamiento global.
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Gracias a las keanumicinas, esta preocupación podría quedar en el pasado. Aunque, cabe aclarar que los científicos hicieron un gran descubrimiento, prácticamente sin buscarlo. Ya que, solo se encontraban trabajando en una solución para el hongo negro o Botrytis ciere, por su nombre científico. Sin embargo, como lo haría el mismísimo John Wick, personaje interpretado por Keanu Reeves la bacteria acabó con todo a su paso.
Pero, tras este efecto hay una explicación y se debe a que en el genoma de las keanumicinas se pudieron encontrar varias toxinas que, afectan a los hongos y no solo a los hongos que afectan a las plantas. Pues, también se pudo determinar que, afecta a hongos asociados a los del patógeno Candida Albicans. Ya que, este por lo general afecta a la flora intestinal y los resultados fueron bastante prometedores.
Así que, las keanumicinas puede que hayan llegado para quedares y aunque todavía faltan más pruebas. Todo indica que serían un gran avance para la ciencia.













































