A SUS 102 AÑOS FALLECIÓ EL NAZI MÁS LONGEVO QUE RECIBIÓ UNA CONDENA POR CRÍMENES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Los campos de concentración nazis fueron una de las mayores tragedias de la humanidad y hoy después de casi ocho siglos después del final de la Segunda Guerra Mundial sigue habiendo condenas.

Josef Schütz hizo parte del ejército nazi, liderado por Adolf Hitler y entre las décadas de los 30 y 40 cometieron diversos crímenes de lesa humanidad. Sin duda alguna, el más recordado son los campos de concentración nazi. En estos lugares eran encerrados judíos, prisioneros de guerra soviéticos y todo aquel que se oponía al régimen nazi. Aunque, los crímenes de guerra parecía que quedarían en la impunidad esta realidad cambió desde el año 2011, cuando un ex guardia de dichos campos fue condenado.

Desde entonces han seguido una serie de condenas, incluida la de la de Josef Schütz, de 102 años, que en junio del año pasado fue condenado a cinco años de prisión. Pues, el tribunal determinó que había sido cómplice en crímenes de lesa humanidad, cometidos en los campos de concentración, cuando fue guardia de los mismos. El total de víctimas de los campos de concentración sobrepasa las 200.000 personas, entre judíos; romaníes; prisioneros políticos y sintís (pueblos gitanos de Europa).

Sin embargo, los cargos en contra de Josef fueron por unas 3.518 muertes en las que supuestamente tuvo participación. Aun así, siempre se declaró inocente hasta que fue condenado. Pero, ya esa condena no significa mucho tras su reciente fallecimiento y es que, ni siquiera llegó a pagar un año en prisión por sus crímenes de guerra y quedará en la historia como el nazi más longevo condenado.

Durante décadas se han denunciado los crímenes de los nazis, que sembraron dolor y pánico en Alemania y gran parte de Europa. Ya que, no solo hubo fusilamientos en estos lugares del terror. Entre las muertes que se produjeron hubo algunas a causa de hambrunas, trabajos forzados, experimentos médicos y otras causas.

Por esta razón, sin importar las décadas que hayan pasado es importante no olvidar el horror del holocausto nazi. Finalmente, las palabras de Schütz quedarán para la posteridad. “No entiendo por qué estoy sentado en el banquillo del pecado. Realmente no tuve nada que ver con eso.” Fue lo que manifestó antes de ser condenado y fallecer en prisión.