Los rojiblancos deberán ganar los dos compromisos que les faltan y esperar resultados de otros equipos.
Dos días antes del partido con el Once Caldas en Manizales, el técnico del Junior, Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez, dio la cuota inicial para una derrota anticipada al declarar que le daba «miedo» enfrentar al último de la tabla de posiciones. Ese «miedo» se lo transmitió a sus jugadores, que lucieron desconocidos este sábado por la noche en el estadio Palogrande y fueron derrotados 2-0 por un equipo que lucha por escapar del descenso y cumple su peor campaña en años.
Fue el mismo «miedo» que sintió Léider Berrío al patear el penal que el árbitro Luis Delgado sancionó a favor de Junior en el minuto 42, por falta de Piedrahíta sobre Sandoval en un tiro de esquina, y que, de convertirse en gol, representaba el empate parcial de los rojiblancos a un tanto. Pero Berrío, que apenas cinco meses atrás le dio el título al Pereira al romperle el arco al Medellín en la tanda de ejecuciones desde el punto blanco, pateó un tirito de tres pesos que atrapó con facilidad Éder Chaux al lanzarse a su costado izquierdo.
Dayro Moreno había dado cátedra de cómo patear un penalti en el minuto 9, luego de una mano de Carlos Sierra en el área tras un tiro de esquina. El goleador nacido en Chicoral (Tolima) disparó suave y al medio mientras el arquero Jefersson Martínez, engañado por la mirada del ejecutante, se arrojó al otro lado.
Sierra, de pobre actuación hasta que fue relevado en el segundo tiempo, fue con el brazo izquierdo extendido a rechazar una pelota aérea mientras forcejeaba con Quiñones. Muy cerca de la jugada, el juez central no dudó en señalar el punto blanco. Hasta ahí, Caldas dominaba la banda derecha con Marlon Piedrahíta, que jugó un partido aparte contra sus antiguos compañeros.
Para el complemento, el técnico Gómez excluyó a Bryan León, Luis Sandoval y Léider Berrío para dar paso a Omar Albornoz, Carlos Bacca y ‘Cariaco’ González. El ingreso del venezolano le dio vida al ataque rojiblanco y en un contragolpe iniciado por Bacca estuvo a punto de marcar el empate con un disparo que se estrelló en el vertical.
Al minuto 63, luego de un rechazo de Scarpeta a la tribuna cuando podía controlar el balón y salir desde el fondo, el Caldas originó un ataque que terminó en una falta peligrosa por el costado derecho de Junior tras agarrón de Wálmer Pacheco a un rival. Piedrahíta envió la pelota al área y Fainer Torijano, bajo el arco, la mandó al fondo de la red con las rodillas. Ahí se acabó el partido.
Tuvo Junior otra posibilidad clara de gol al minuto 73 luego de una descolgada de Albornoz por derecha que terminó en un centro al corazón del área, donde Bacca alcanzó a puntear la pelota y pegó en el palo. Mala suerte para el goleador de Puerto Colombia, que no tiene que probarle nada a nadie pero hace meses viene con la pólvora mojada. A todo señor todo honor, Bacca, marginado al banco por su mal rendimiento, también entró muy bien al partido.
Le dio «miedo» al Junior vencer sus temores acostumbrados en Manizales y perdió ante el colero de la Liga y con estadio vacío por sanción, lo que ahora reduce su opción de clasificar a los cuadrangulares. Deberá ganar los dos encuentros que le faltan, frente a Pereira y Huila, y esperar los resultados de Santa Fe y Medellín. Asustaba la soledad en el estadio de Palogrande. Quizá fue eso lo que le dio «miedo» al ‘Bolillo’.









































