Al final del encuentro hubo tres jugadores expulsados para cada equipo.
River Plate y Boca Juniors es de esos partidos especiales que nadie se quiere perder. Así que, hoy no fue la excepción y al Estadio Monumental no le cabía ni un alma. Desde el principio se notó la clase de partido que sería y River, como dueño de casa y líder del campeonato, salió a buscar el partido desde el primer minuto y el portero de los ‘xeneizes’ se vistió de héroe, en más de una ocasión y mantuvo el cero durante toda la primera parte.
Para la segunda mitad, Boca equilibró las cargas y también generó peligro, sobre la portería de Franco Armani. Sin embargo, ninguno de los dos encontraba el camino al gol. Por lo tanto, los dos estrategas hicieron modificaciones en busca de la victoria. Uno de los que ingresó fue el atacante cordobés, Miguel Ángel Borja, que desde el principio buscó con quien asociarse. Pero, el gol seguía sin aparecer.
Aunque, cuando todo parecía sellado para el empate el árbitro del compromiso sancionó penal, a favor de River. Quien tomó la pelota, con toda la determinación que debe tener un goleador, fue Miguel Ángel Borja y el colombiano aseguró el penal engañando a Sergio ‘el chiquito’ Romero, que nada pudo hacer para evitar la caída de su pórtico. No obstante, el protagonista del momento no fue Borja por el gol anotado.
Lo que se robó todas las miradas fue el vergonzoso incidente, que se dio como consecuencia del festejo de algunos jugadores de River y que los de Boca lo vieron como una provocación y se terminaron yendo a los golpes. Una bronca que se extendió por varios minutos y terminó con tres jugadores expulsados, para cada equipo y el timonel ‘xeneize’ que también vio la roja. Pero, el más perjudicado fue Boca que perdió a tres jugadores que estaban en la cancha y River solo perdió uno, los otros dos fueron de la banca de suplentes.
Después de que por fin se calmó la bronca, el árbitro reanudó el partido. Pero, los ‘xeneizes’ con la clara desventaja de tener que jugar 10 contra 8 retrocedieron sus líneas y se dedicaron a resistir, mientras se consumía el tiempo de reposición. Aunque, esto no le impidió a River generar opciones de gol, que la defensa de Boca pudo conjurar y así el partido terminó con el 1-0.







































