ANUNCIADOS CON BOMBO Y PLATILLOS, LOS REFUERZOS DE JUNIOR FUERON UNA GRAN DECEPCIÓN

La política de contrataciones de los ‘tiburones’ está en tela de juicio. ¿Debe continuar Juan Fernando Quintero?

Replantear la política de contrataciones debe ser la prioridad de Junior para el segundo semestre. A excepción de Edwin Herrera y Vladimir Hernández, los jugadores que llegaron para este campeonato fueron un fiasco. Pero, ¿Fue culpa de ellos o de quienes los trajeron al equipo? Analizamos caso por caso:

Carlos Sierra: fue la mayor decepción. Solo en el último partido se acordó de anotar goles como lo hacía en el América. Displicente hasta la desesperación. Con razón a Guimaraes, técnico de los ‘diablos rojos’, no le importó que se fuera. Sus antecedentes inmediatos no eran buenos, pero nadie se fijó en eso.

Léider Berrío y Bryan León: a diferencia de Sierra, corrieron y dieron todo de sí, pero jamás se acomodaron a su nuevo equipo. Sus características son para el juego de transiciones, como lo hacían en Pereira, ya que les cuesta tener el balón y construir. Poca técnica. La pelota les rebota en los tobillos.

Andrey Estupiñán: jugó poco y, cuando lo hizo, su aporte no fue suficiente para convencer al técnico. Al igual que Sierra vino a cumplir el contrato y cobrar, aunque no tuvo tantas oportunidades como este. Con Hinestroza y Albornoz, que son del mismo estilo, no hacía falta su llegada.

Amaury Torralvo: ¿Todavía está en Junior?
Germán Gutiérrez: ?
Federico Andueza: el defensor central uruguayo fue de más a menos y terminó relegado al banco por Simarra. Eso lo dice todo. Salvo en su partido debut, jamás le lanzaron un buen centro para que se luciera con el cabezazo ofensivo.

Edwin Herrera: no es brillante, pero, en un país sin laterales izquierdos, cumple. Maneja los dos perfiles y tiene compromiso. No le quedó grande la camiseta. Es regular durante los 90 minutos y mantiene la concentración. Debe proyectarse más y llegar a la línea de fondo.

Juan Fernando Quintero: exonerarlo de toda culpa sería un error. No son pocos los aficionados que piensan que no quiso volver a jugar para salvarse del descrédito. Cuando estuvo en cancha lo hizo bien, no brillante, apenas bien. Pero le metió ganas y eso en Junior no es poco.

Si la directiva quiere renovar a Quintero debería tomar en cuenta que siempre va a preferir la Selección. Eso no está mal, pero puede perderse muchos partidos en un semestre de eliminatorias. Y, según su tendencia, las lesiones siempre estarán ahí. No puede ser la única opción.

Vladimir Hernández: rindió con ‘Bolillo’, pero quedó en deuda con Reyes, que fue quien lo trajo. No ha sido nunca el que lleva la batuta, sino un buen acompañante. Gran profesional, no vino a hacer bulto ni a retirarse. Se ganó su continuidad, pero no debería ser más que un suplente.

Iván Scarpeta: jugó más de lo que debió hacerlo. No creo que nadie esperara más de él. Fue lo que es. Sin embargo, es preferible su continuidad antes que traer a otro Ortiz. Eso sí, la banca lo llama.
‘Chino’ Sandoval: lástima.
John Vélez: futuro.
Léider Berdugo: pinta de crack.