La Fiscalía General de la Nación designó un grupo especial de investigación, para que se hicieran cargo de la diligencia.
La investigación de la masacre perpetrada en el sector de Villa Campestre, en el municipio de Puerto Colombia continua. Mientras pasan las horas y los días se conocen nuevos detalles de lo ocurrido, en el exclusivo conjunto residencial North Frontier, la fatídica tarde del jueves 29 de junio, que dejó tres personas fallecidas y otra más herida.
Una vez perpetrado el ataque, los autores materiales huyeron del lugar, dejando varios indicios detrás de ellos, que pueden ser piezas fundamentales en la investigación. Por el momento, se tiene conocimiento de un celular, dos de los fusiles utilizados en el ataque y una granada de fragmentación, que fue desactivada por las autoridades.

Todos estos elementos ya se encuentran en poder de las autoridades, para buscar cualquier indicio que conduzca a los sicarios. Aunque, todo apunta a que este atentado estaría relacionado con los hechos ocurridos, en Punta Roca, en octubre del 2022. También se investigan otras alternativas, debido a que esta familia ya había sufrido un atentado en 2018 y por lo que se ha podido establecer se dedicaban a múltiples actividades ilícitas.
Una familia criminal
Las guerras y la muerte del clan mafioso Vega Daza, una familia de delincuentes provenientes de San Juan Del César en La Guajira q se iniciaron jalando carros en el pueblo, luego van a Barranquilla y fueron ascendiendo en el mundo del crimen.
Eran liderados por el padre Kike Vega q involucró a sus hijos Ronald, Iván, Ray y Roberto Rafael, trabajaron con los paramilitares y fueron sicarios de Jatin Pinto, los Maestre, los Valdeblanquez y recientemente hicieron parche con Digno Palomino, temible asesino preso en Cómbita.
Barranquilla siempre ha sido centro de la mafia, desde los marimberos guajiros, hasta la época de Alberto Orlandes Gamboa alias El Caracol q libró guerras de película por narcotráfico y en venganza por lo que le hicieron a su hijo, a quien secuestraron, violaron y mataron.
Los Vega, de ser amos de la escala criminal en Barranquilla se fueron quedado solos y la gota que derramó la copa fue el asesinato de Jhonatan Ospino en la macabra fiesta de Puerto Colombia cuando Roberto Carlos Vega Daza le ordenó a su escolta asesinarlo en plena fiesta.
Los Ospino eran fichas del narco venezolano Walid Makled y juraron venganza. Hicieron un pool mafioso que reunió más de 1500 millones, pero el objetivo eran los 4 miembros de la familia Vega, no podían dejar a ninguno vivo. Para dar el golpe se barajaron muchas posibilidades.
Atentado sicarial, era difícil porque los Vega se movían poco y siempre lo hacían en carros blindados. Se pensó en repetir el atentado a Víctor Anicharico en los años 80, estrellar un furgón cargado de cemento para destruir el blindaje y acribillarlos. Eso generaría mucho ruido
Entonces decidieron hacer un trabajo quirúrgico con un mercenario cubano, el plan incluía alquilar un local en el centro comercial de Fito Acosta (socio de los Char y los Daes) secuestrado por bandas crimínales, q estaba contiguo a la casa de los Vega para asaltarlos por sorpresa.
Después de más de un mes de seguimiento con drones y personal encubierto, llegó el gran día, la seguridad de los Vega fue comprada y los dejó solos en casa, donde se sentían seguros porque monitoreaban todo, pero como en las películas, las cámaras momentos antes dejaron de funcionar.
En ese momento 2 hombres quitaron el techo del local contiguo a la casa para que el mercenario armado hasta los dientes, con un fusil varías cananas y dos pistolas, estilo Rambo, accediera al conjunto North Frontier.
Kike, Ronald, Ray, alcanzaron a salir a un pequeño patio en ropa deportiva y fueron recibidos por ráfagas de fusil, padre e hijos quedaron tirados en el piso, Robert salió después y también fue atacado, quedó herido. El mercenario fue sacado del lugar en una camioneta Duster dorada.
¿Cómo murieron los Vega Daza?
Según los informes de Medicina Legal, la intención era clara. Los hoy occisos no podían salir con vida y la sevicia del ataque da cuenta de ello. Pues, las víctimas en total tenían 33 impactos de bala. Así que, no tuvieron oportunidad de supervivencia y sus muertes se produjeron casi que de forma inmediata.
Los impactos que recibieron las víctimas se repartieron así. Rafael Julio Vega Cuello recibió siete heridas de bala, tres a la altura de uno de sus oídos; una en el cuello; dos en la occipital y una más en el antebrazo. Mientras que, Ronald Vega Daza, de 41 años, recibió nueve disparos, dos en el abdomen bajo; una en el pecho; una en el antebrazo izquierdo; dos en el antebrazo derecho; tres en el rostro y una de estas balas le fracturó el cráneo.
Finalmente, Ray Vega Daza, de 37 años, fue el que más impactos de bala recibió. Un total de 16 balazos, repartidos tres en el abdomen; uno en la axila; uno en el antebrazo derecho; nueve en el brazo izquierdo; uno en el pecho y uno en la pierna. De tal forma que, la intención era evidente. Los Vega Daza no podían salir con vida y el hecho de que Roberto Carlos Vega Daza siga con vida, podría desencadenar más hechos violentos, en busca de acabar con la vida de este último.








































