Andrés Calle, del partido liberal, será el nuevo presidente de la cámara de representantes.
El Gobierno de Gustavo Petro sufrió una dura y sorpresiva derrota en el Senado de la República, después de perder la presidencia, la cual quedó en manos del congresista barranquillero Iván Name Vásquez.
La elección del nuevo presidente del Senado estuvo marcada por una puja entre Angélica Lozano e Inti Asprilla.
Asprilla retiró su postulación después de quedarse sin respaldo del Gobierno, al cual ha apoyado a capa y espada.
«Hoy he sufrido la primera derrota política en mi vida y es doloroso”, indicó.
«Es sumamente doloroso ver al Gobierno hacer campaña por Angélica Lozano. Acepto la derrota, me retiro y la historia dirá si valió o no la pena», agregó.
Name, nacido el 18 de junio de 1957 en Barranquilla, es abogado abogado de la Pontificia Universidad Javeriana. Fue diputado a la Asamblea de Cundinamarca y posteriormente representante a la Cámara por Bogotá en dos oportunidades.
También fue concejal de Bogotá, donde trabajó en cambios en materia de movilidad y desarrollo urbano. Además, fue representante suplente ante el Parlamento Andino.
En la misma jornada fue elegido el representante liberal Andrés Calle como presidente de la Cámara de Representantes, con 179 votos.
El nuevo presidente de la Cámara agradeció a los ‘verdes’, Comunes y al resto de partidos que lo nominaron, incluyendo al Centro Democrático. “No seremos inferiores al reto de darles todas las garantía”, le dijo Calle al partido de oposición.
El mensaje durante la votación de las dignidades de Cámara siempre fue el mismo: “Estamos cumpliendo los acuerdos”. Bajo esta postura, se desinfló la candidatura del liberal Julián Peinado, que quería hacerle la pelea a Andrés Calle, que era el candidato mayoritario de la bancada del Partido Liberal.
Y es que en la antesala, parecía que la disputa por la presidencia de la Cámara estaría reñida. Sin embargo, en las horas anteriores a la plenaria de Cámara se conoció que Carlos Ardila se bajaba de su candidatura. El anuncio lo hizo luego de una reunión con varios de su partido del ala más cercana al gobierno. Sin embargo, Peinado se mantenía en que seguía.
Las cuentas de este último es que podía ganar con el apoyo de la oposición y de los que no estaban cerca al Gobierno. Sin embargo, mientras el largo discurso del presidente Gustavo Petro se daba en la instalación del Congreso, llegaba la noticia de que Cambio Radical no iba con Peinado.
Los cercanos al representante comentaron que este era un golpe mortal, pues perdían una de las principales fuerzas de oposición. En la plenaria de la Cámara se terminó de desinflar la postulación de Peinado. Ninguna de las fuerzas, ni las que eran supuestamente seguras para Peinado, lo nominaron.
Sin una nominación, ni siquiera pudo pelear formalmente la presidencia. Toda la pugna de los días previos, que incluyó una visita al expresidente César Gaviria, cabeza de los liberales, y una constancia firmada por este de que se podía lanzar sin ir en contra de su partido, quedó en nada.
La sesión de Cámara se resumió en las continuas nominaciones a Andrés Calle como presidente, al conservador Fernando David Niño como primer vicepresidente y a Juan Espinal, del Centro Democrático, como segundo vicepresidente. No hubo ni una nominación por fuera de los acuerdos.
La supuesta disputa entre tres candidatos por la presidencia quedó resumida en pronunciamientos en unanimidad por la misma plancha. Cuando fue claro que ni siquiera sería nominado, Julián Peinado hizo un duro pronunciamiento en sus redes sociales.
“Hicimos el esfuerzo, dimos la batalla, buscamos consenso entre las bancadas y a último minuto el Gobierno logró su objetivo: bloquear mi postulación y romper nuestra votación con los partidos para que el presidente de la Cámara sea el de su agrado”, dijo el representante Peinado que calificó de “muy peligroso” que la presidencia de la Cámara de Representantes cuente con un afín al gobierno.












































