Los cuestionables nombramientos del Gobierno Petro ya no sorprenden a nadie y la cuota política en esta ocasión sería un exguerrillero, bastante cercano a la congresista María José Pizarro.
Muchos colombianos celebraron la salida de Irene Vélez, quien renunció al Ministerio de Minas y Energía la semana pasada. Pero, con el posible reemplazante la decepción e incertidumbre vuelve a reinar entre los colombianos. Pues, el que podría terminar al frente de la cartera es Omar Andrés Camacho, quien se desempeñaba como asesor de esta misma cartera y tenía la posibilidad de ocupar la presidencia de la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
Cabe aclarar que, Camacho cuenta con los títulos que respalden su posible nombramiento. Ya que, es ingeniero eléctrico y cuenta con un magister en energías renovables. No obstante, jamás ha ostentado un cargo de esta categoría como lo es una cartera nacional y su afinidad hacia las ideas chavistas preocupa a los colombianos, debido a que siempre fue de quienes elogiaban a Hugo Chávez, llamándolo “mi comandante”.
Además, fue militante de las FARC. Por esta razón, las críticas no se han hecho esperar y es que, los colombianos aseguran que su mayor experiencia con hidrocarburos y fuentes de energía sería solo “volando torres eléctricas y detonando oleoductos”. Así que, una vez más un posible nombramiento del autoproclamado ‘gobierno del cambio’ causa polémica. Ya que, también tiene su respectiva cuota de nepotismo, dada la cercanía de Camacho con la congresista María José Pizarro.
Por el momento, no hay un nombramiento oficial. Pero, todo apunta a que es solo cuestión de días para que esto sea una realidad y Colombia solo pide explicaciones. Pues, la promesa de no más corrupción, otorgar puestos y contratos solo por meritocracia solo fueron palabras que el viento se llevó. De tal forma que, el presidente Petro solo está replicando las prácticas inapropiadas de gobiernos anteriores, que tanto criticó en campaña.
Finalmente, la saliente ministra Irene Vélez todavía tiene mucho que explicar. Pues, además del abuso de poder, tráfico de influencias y demás decisiones cuestionables que tomó en sus once meses de gestión, también debe explicar la pérdida de 70 mil millones de pesos, pertenecientes a la cartera de Minas y Energía. Así que, como cabeza visible se le abriría otro proceso en la Contraloría, por el mal manejo de recursos.











































