La agrupación había pactado un precio, pero a la hora de pagarles les dieron una cifra menor.
Por estos días todos quieren sacar provecho de una u otra forma de las campañas políticas. Pues, los candidatos suelen necesitar equipos de amplificación, música en vivo y toda clase de servicios para amenizar los eventos que realizan. Pero, hay ocasiones en las que las cosas no salen del todo bien, debido a que los candidatos y sus colaboradores incumplen su palabra.
Así sucedió con una banda papayera, conformada por ciudadanos venezolanos y que fueron contratados por el equipo de campaña de la candidata al concejo de Barranquilla, Liliana Díaz, hija del fallecido cantante vallenato Diomedes Díaz. Según la denuncia que realizó la líder del grupo musical, el arreglo era tocar por media hora y se les pagaría un total de 200 mil pesos, cuando la joven política oficializara su inscripción como candidata al concejo de Barranquilla.
“Nos llama una tal Wendy diciendo que quería la papayera para hoy, en la registraduría del centro. Nosotros arreglamos allá dijo que podía pagar 200 por media hora.” Relató la mujer que denunció, quien también señaló que la idea era que tocaran cuando Díaz bajara del vehículo y ahí empezaba a correr la media hora. Aunque, según indica tocaron más de media hora y no tuvieron inconveniente con esto.
Sin embargo, los inconvenientes empezaron cuando no les daban lo acordado y no podían irse para cumplir con otro compromiso. Así que, el equipo de trabajo de otro candidato les preguntó si estaban desocupados y ellos les dijeron que sí, debido a que el otro contrato ya había finalizado. “El equipo de trabajo de otro candidato nos pregunta que si ya estábamos desocupados, que si había posibilidad de tocarle tres canciones a su candidato por qué no llevaron grupos folclóricos. Nosotros aceptamos.”
Aunque, esto no resultó como ellos hubieran esperado y es que, cuando la candidata Liliana Díaz salió de la Registraduría los músicos se acercaron a solicitarle el pago, debido a que la mujer que los contactó inicialmente no aparecía y la reacción de Díaz dejó mucho que desear. “Ella se altera y me dice que, ella no iba a pagar nada por qué nosotros le tocamos a su competencia. Yo le expliqué que, al finalizar el contrato de su media hora. Ya nosotros podíamos hacer otros contratos porque, ella no me había dicho nada.”
Aun así, la líder de la papayera siguió insistiendo y cuando la candidata se subió al vehículo, visiblemente molesta, la mujer se dirigió al conductor y le pidió el pago a este. Pero, el hombre solamente le arrojó 150 mil pesos y la mujer lo interpeló haciéndole ver que faltaban 50 mil pesos y la respuesta del hombre fue “que le pague la competencia”.
Además, según la mujer no solo les incumplieron. Sino que, tampoco les explicaron lo que tenían que hacer porque si desde un principio les hubieran dicho que estarían allí por cerca de tres horas, para complacer el “capricho” de la candidata lo habrían pensado mejor y habrían arreglado por un precio más justo y que más allá del dinero, su molestia es por la grosería y hasta los insultos xenófobos que recibieron, por tratarse de ciudadanos venezolanos.












































