Un autogol del defensor Emanuel Olivera, al minuto 2, fue suficiente para que los ‘cardenales’ se impusieran.
Cuando los futbolistas no ponen de su parte, cuando faltan las ganas, la actitud, la «mística ovalada» de la que siempre habló el narrador Édgar Perea, los «güevos» que claman en sus cánticos los aficionados argentinos, es imposible ganar. El fútbol sigue siendo un juego de emociones, y Junior volvió a ser este sábado en el Campín el mismo equipo sin sangre en las venas que era con el ‘Bolillo’ Gómez y por eso perdió 1-0 con un Independiente Santa Fe que hizo muy poco por llevarse los tres puntos.
El único gol del partido llegó en el minuto 2 cuando Ever Valencia recibió por el costado izquierdo un pelotazo desde el fondo del terreno ‘cardenal’ e intentó lanzar un centro al corazón del área rojiblanca aunque nadie lo acompañaba. El balón pegó en el pie del zaguero argentino Emanuel Olivera, quien llegaba a cerrar, y descontroló al arquero Mele. Con eso le bastó a Santa Fe.
Tercer autogol de Olivera en su corto paso por Junior. Antes había inflado su propia red contra el Cúcuta, por la Copa Betplay, y ante América, por la Liga. El defensor central, ex Banfield y Nacional de Medellín, fue uno de los de más bajo rendimiento en el Campín y a la postre fue reemplazado por Brayan Ceballos.
En el minuto 29, Vladimir Hernández salió por lesión y en su lugar ingresó José Enamorado, quien fue el artífice de la acción de mayor peligro ofensivo generada por Junior en el primer tiempo. Un remate suyo, a cinco del final, se estrelló en el horizontal de la portería defendida por el paraguayo Anthony Silva.
El segundo tiempo fue más de lo mismo: un Junior sin actitud a pesar de ir abajo en el marcador, y un Santa Fe bien parado en zona media, aunque sin mayor ímpetu ofensivo. Podrían haber jugado un tercer periodo y el resultado no se habría modificado.
Arturo Reyes movió la nómina en busca de acercarse al área rival, pero la falta de actitud es contagiosa y el equipo no generó una sola acción ofensiva de manera asociada. Una pelota ganada en el área por Bacca pudo terminar en gol en el minuto 55, pero la presión del uruguayo Aja lo impidió.
A falta de quince minutos, Lencina ingresó por Olivera (extranjero por extranjero aunque en diferente posición), Pacheco por Herrera y Ceballos por Caicedo, uno de los más discretos durante todo el encuentro, prácticamente ni tocó el balón.
El partido concluyó con la misma parsimonia y falta de interés por brindar un buen espectáculo que prima en los estadios colombianos y que ha alejado a la gente. Gran resultado para los de Hubert Bodhert, que con 14 puntos ingresaron al grupo de los ocho a pesar de no contar por lesión con su gran figura Hugo Rodallega y de haber perdido por expuslión en el juego ante Ámerica al argentino Fabián Sambueza.
Para Arturo Reyes fue su primera derrota luego de dos victorias y un empate. Los ‘tiburones’ dejaron escapar la oportunidad de meterse en los ocho y ahora recibirán al Unión Magdalena en el Metropolitano. De no ganar estarían prácticamente eliminados.








































