Se fue el maestro Botero, digno representante de la tierra que lo vio nacer en 1932, pues como toda la gente de esa hermosa tierra antioqueña, y haciendo gala del empuje de su raza como quien labra las verdes montañas de su tierra don Fernando Botero, trabajo en su taller de Mónaco hasta los últimos días de su brillante vida.
Por: Óscar Tobón
Es impresionante como el arte que el maestro le brinde a la humanidad, no solo hizo brillar su nombre sino también el nombre de un país sudamericano como el nuestro, que hasta entonces era conocido por su café y en el campo de las artes despuntaban el realismo mágico de otro gran colombiano como García Márquez, siempre he pensado que gente como Botero deberían ser personas inmortales, claro está cuestión imposible pues nadie nació para semilla como dice el dicho.
Porque digo esto, porque personajes como él mostraron una faceta amable, culta de nuestra nación. Es admirable como un muchacho que comenzó a los 16 años como ilustrador del periódico EL COLOMBIANO, de Medellín , llego a ser uno de los artistas plásticos más importantes del siglo XX en el mundo, con su particular forma de pintar y esculpir a personajes de gran volumen, con los cuales narró distintos acontecimientos de nuestro país .
País del cual nunca se fue así viviera fuera de él a pesar de que una de sus obras, ubicada en la plaza que lleva su apellido en su ciudad natal fue objeto del terrorismo.
El siempre con ese espíritu paisa, Férreo e incansable quiso seguir exponiendo en la ciudad que lo vio nacer, no diría yo como un acto de vanidad sino para que todos sus coterráneos pudieran tener acceso a ese deslumbrante trabajo que en ciudades como París, Nueva York o Roma ya disfrutaban y admiraban.
Como colombianos debemos darle las gracias a Botero Angulo por todo lo que hizo por esta Colombia a veces tan maltratada y pisoteada, que es reconocida por cuestiones no muy buenas.
El nunca necesito mandar a poner el alumbrado público de un pueblo colombiano o construir acueductos, aunque si impulso becas para estudiantes de arte, pero para mí eso es secundario, porque lo más importante lo logro poner a Colombia en el mapa mundial de la cultura.
Por eso Botero debe ser un colombiano inmortal.










































