El equipo quedó con 17 puntos en la séptima casilla, pero podría salir de los ocho al terminar la fecha 13.
A los técnicos jóvenes, modernos, los mata el ego. No hay nada que les guste más que sentir una palmada en la espalda y ver las caras de asombro de los periodistas cuando los escuchan hablar. Por eso, por la búsqueda de ese reconocimiento, caen en la tentación de convertir en complejo lo sencillo. Eso le ocurrió este miércoles al entrenador de Junior, Arturo Reyes, al modificar la estrategia que le había dado resultado, dibujo de juego incluido, por un experimento táctico que llevó a los ‘tiburones’ a perder 2-1 en Tunja frente a Boyacá Chicó.
Ante las ausencias por lesión de Luis ‘Cariaco’ González y José Enamorado, Reyes apostó por un sistema de tres centrales, con Olivera, Peña y Ceballos, con dos laterales abiertos para ir y venir por las bandas, Herrera y Fuentes. En la zona medular incluyó a Fabián Ángel en pareja con Jhon Vélez, y un poco más adelantado Léider Berrío. Para el ataque, Caicedo y el argentino Gonzalo Lencina.
La intención, desde el comienzo del partido, fue aguantar atrás y salir con pelotazos para Caicedo, Lencina y Berrío. Al minuto 2, un disparo de larga distancia del exjugador del Pereira estuvo a punto de tomar por fuera del arco al portero boyacense en una transición rápida de Junior. Y, al 11, un centro de Caicedo por el costado izquierdo se estrelló en el horizontal. Fueron las dos únicas acciones de peligro de los barranquilleros en el primer tiempo.
Boyacá Chicó, dirigido por Bélmer Aguilar, atacó por la banda izquierda de Junior todo el encuentro, en especial con remates cruzados del venezolano Peña.
Al minuto 26, tras el cobro de un tiro de esquina, Félix Chaverra cabeceó solitario en el área chica y venció a Mele con la mayor tranquilidad. ¿Dónde estaban los tres centrales? Primer gol profesional para el jugador del Boyacá Chicó, uno de los más bajos en el campo del estadio La Independencia. Campo por llamarlo de alguna forma, porque en realidad es un potrero.
Al minuto 43, cuando todo hacía prever que Junior se iría al descanso con el marcador en contra, un pelotazo cruzado de Edwin Herrera desde su propio terreno dejó a Gabriel Fuentes en posición anotadora y el lateral la mandó a la red. Gran jugada de los dos marcadores de punta, los mejores de Junior a lo largo del juego.
Alentado por el empate, Reyes no hizo cambios para el segundo tiempo y lo pagó caro. Los ‘ajedrezados’ metieron a Junior conta su arco aunque sin acciones de riesgo. Solo al minuto 61 llegaron las variantes: Wálmer Pacheco y Homer Martínez por Berrío y Ángel.
Pero al 72 todo se fue a pique, nuevamente tras el cobro de un tiro de esquina. El lateral Delvin Alonzo tomó el rebote y desde fuera del área metió la pelota en un ángulo. Mele le hizo vista. El técnico Reyes y varios jugadores de Junior, entre ellos Carlos Bacca, quien se preparaba para ingresar, le reclamaron a Caicedo por no marcar con firmeza a Alonzo.
Bacca e Hinestroza entraron al minuto 74 por Caicedo y Olivera, con lo que Junior volvió a la defensa de cuatro. Cinco minutos después ingresó Vladimir Hernández por Lencina y el equipo regresó al dibujo de juego que le ha dado resultado, el 4-2-3-1. Ya para qué.







































