Después de que el ELN anunciara que por los operativos de la fuerza pública no se ha podido liberar Luis Manuel Díaz, fue dada la orden de repliegue.
Toda Colombia sigue a la espera del regreso a la libertad de Luis Manuel Díaz, padre el jugador del Liverpool y la selección Colombia, Luis Díaz. Pues, el propio Ejército de Liberación Nacional (ELN) admitió estar detrás del secuestro y el grupo armado aseguró que, se trataba de un error. Así que, procederían con su liberación a la mayor brevedad posible.
Sin embargo, en la noche del domingo hicieron saber que, por los operativos que buscaban dar con el paradero de Luis Manuel Díaz no había las garantías para la seguridad de ‘Mane’. Así que, en busca de facilitar el regreso del padre del futbolista a la libertad fue dada la orden para que los más de 200 uniformados, entre policías y soldados regresaran al municipio de Barrancas, despejando la Serranía del Perijá.
Así que, el panorama en la cancha de Barrancas, en el departamento de La Guajira, ha sido el mismo con helicópteros black hawk transportando a los uniformados para que haya las condiciones solicitadas, por el grupo subversivo. Aunque, esto ha causado opiniones divididas y muchos colombianos se preguntan “¿Ahora el ELN le da órdenes a las Fuerzas Militares?”
Esta actitud del Gobierno Nacional y la fuerza pública, que se puede catalogar como permisiva hacia este grupo armado ilegal, que se encuentra en un proceso de paz, envía un mal mensaje a los colombianos. Ya que, han incumplido con el cese bilateral al fuego y el secuestro del padre de Luis Díaz ha sido como una bofetada a los colombianos que alguna vez creyeron en la voluntad de paz, de este grupo guerrillero y en la ‘paz total’ del presidente Petro.
Además, no existe ninguna garantía de que, si cumplen con retirar las tropas de la Serranía del Perijá, la guerrilla del ELN cumpla con su palabra y deje en libertad al padre del crack colombiano. Pues, en ya aproximadamente un año de diálogos de paz entre el ELN y el Gobierno Nacional ya quedó claro que, en este grupo no se puede confiar y su palabra o cualquier voluntad de paz no valen nada o por lo menos esa es la percepción del pueblo colombiano.







































