Ganar o ganar, ningún otro resultado sirve esta noche ante Tolima. El Metropolitano estará a reventar.
¿Quién iba a imaginarlo? El equipo que hace cuatro meses Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez dejó en el sótano del campeonato está hoy a una victoria de pasar a la final para pelear la estrella de fin de año. Solo una persona lo supuso o se dio cuenta: el propio Gómez, que en su última rueda de prensa, triste y derrotado, lo anunció: «Este equipo va a mejorar, yo lo sé, de ahora en adelante va a jugar mejor».
Y así fue. Tras la eliminación de la Copa Colombia en casa frente al Cúcuta de la B, Arturo Reyes regresó al club por la puerta de servicio, por la que entran y salen los empleados anónimos como él, y este jueves por la noche podría convertirse en el segundo finalista de la Liga colombiana, si su Junior vence al Deportes Tolima en el estadio Metropolitano en la última fecha del cuadrangular A.
Para conseguirlo, Reyes dejó atrás el ego que caracteriza a los entrenadores de la nueva generación (aunque en su caso ya pasa los 50) y apeló a una vieja fórmula que no ha perdido efectividad: alinear a los jugadores que son, darles libertad y ubicarlos en el lugar que van.
Con tropiezos que casi lo llevan a salir por la misma puerta por segunda vez en menos de un año (había sido despedido para la llegada de Gómez), Reyes encontró primero el dibujo de juego (4-2-3-1) y después a los hombres para ejecutarlo.
Probó con Jefferson Martínez en el arco, pero se convenció de que el titular debía ser Mele. Intentó con Vladimir, con Hinestroza, Lencina, hasta que dio con el cuarteto de ataque: ‘Cariaco’, Enamorado, Caicedo y Bacca.
A las 8:15 de la noche, frente a 45 mil hinchas que reventarán el Metropolitano, Reyes rinde su examen final, y él lo sabe. Si gana, asegurará su continuidad para el año del centenario sin importar el resultado de los dos juegos contra el Medellín, ganador del cuadrangular B. Si el Tolima vence o empata, el entrenador samario saldrá otra vez por la puerta de servicio.
Salvo las molestias físicas de Edwin Herrera, que le impiden estar en el grupo de convocados, a Junior no le duele una uña. Los ‘tiburones’ formarían con Santiago Mele; Wálmer Pacheco, Jermein Peña, Brayan Ceballos, Gabriel Fuentes; Didier Moreno, Hómer Martínez, José Enamorado, Luis González, Déiber Caicedo; Carlos Bacca.
Tolima, que hasta la penúltima fecha tenía el 99% del tiquete a la final comprado, no solo debe venir a Barranquilla con el cuchillo entre los dientes, sino que lo hará sin su arquero, el brasilero Neto Volpi, quizá el jugador más rendidor del plantel a lo largo del semestre.
Los ‘pijaos’, de David González, jugarían con Christian Vargas; Yhormar Hurtado, Julián Quiñones, César Haydar, Nicolás Giraldo; Juan David Ríos, Juan Pablo Nieto; Yeison Guzmán, Jeison Lucumí, Kevin Pérez, Diego Herazo.
Como si faltara un ingrediente, el árbitro será Wílmar Roldán, que viene de perdonarle una expulsión a Cristiano Ronaldo en la Liga árabe, pero de seguro en Barranquilla no tendrá la misma condescendencia con ninguno de los dos equipos.







































