El excongresista del Pacto Histórico llega a reemplazar a Laura Sarabia que ahora se encuentra al frente del Dapre.
Varios medios de comunicación ya habían anticipado el nombramiento de Gustavo Bolívar como nuevo director del Departamento de Prosperidad Social (DPS). Pero, solo hasta hace unas horas fue confirmado por el propio Gobierno Nacional, que el excongresista del Pacto Histórico llegará a ocupar el puesto que hasta hace poco tenía Laura Sarabia.
Cabe recordar que, Gustavo Bolívar siempre ha sido de los mayores escuderos del presidente Petro, desde que ambos eran miembros del Congreso de la República. Sin embargo, renunció a su curul como senador y argumentó que el motivo era que el sueldo de congresista no le alcanzaba. Aun así, aspiró a la alcaldía de Bogotá que tiene un sueldo más bajo y en dichas elecciones quedó en tercer lugar.
No obstante, el nombramiento de Gustavo Bolívar ha resultado controversial. Ya que, el DPS es el encargado de los programas sociales dirigidos a poblaciones vulnerables, víctimas del conflicto armado, entre otros, como una pieza clave en la construcción de la ‘paz total’. Pero, el historial de Bolívar en el manejo de dinero no es bueno, con múltiples deudas sin pagar y una de ellas la más recordada que terminó con el suicidio del empresario Diego Díaz, hijo del actor colombiano Bruno Díaz.
Finalmente, es importante resaltar que Gustavo Bolívar no fue el único candidato para obtener este puesto. Según lo que se ha podido conocer, el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, también fue considerado para este cargo. Pero, este recomendó a su antiguo secretario de gobierno, Esteban Restrepo.
No obstante, al final se decidieron por Gustavo Bolívar, cuya capacidad para ejercer cargos públicos sigue siendo cuestionable, por su inoperancia en el Congreso de la República y nexos con la ‘primera línea’ y afinidad hacia los delincuentes. Ya que, los colombianos no han olvidado su resonada frase de que los jóvenes atracaban porque necesitaban plata para fotocopias de la universidad y salir con su novia. Por lo tanto, la desconfianza entre los colombianos hacia Bolívar es total.












































