Fallas defensivas garrafales y la inaudita falta de efectividad de sus delanteros condenaron al equipo alterno de los ‘tiburones’.
Junior es uno solo, en las victorias y en las derrotas. Los libros de historia del fútbol dirán que el sábado 6 de abril, en el estadio Pascual Guerrero, América goleó 4-1 a Junior de Barranquilla, no al equipo B, suplente o alterno, sino al Junior de Barranquilla, que en menos de una semana pasó de tocar la gloria en Río de Janeiro, con su triunfo 3-1 sobre Botafogo en Copa Libertadores, a hacer el ridículo en Cali, por Liga, ante los ‘diablos rojos’.
El técnico de Junior, Arturo Reyes, apostó por una nómina de suplentes y reservó a sus mejores jugadores para el partido del martes en Barranquilla contra Universitario del Perú, por la segunda fecha de la Libertadores. Ninguno de los once titulares que escribieron en Brasil una de las páginas más gloriosas de la institución barranquillera fue convocado para el choque en la capital del Valle del Cauca.
El juego, que comenzó equilibrado, tuvo su punto de quiebre al minuto 11 con la lesión del defensor central argentino Nicolás Zalazar, quien hacía su debut con Junior luego de superar el dengue.
La salida de Zalazar condicionó el partido, que había sido bien planificado por Reyes. En apenas dos jugadas se vio que tiene actitud y conoce el puesto de zaguero. Además, fue necesario retrasar a Hómer Martínez para cubrir la posición y con ese movimiento el equipo perdió agresividad en el medio.
Diego Mendoza entró por Zalazar y ocupó el puesto de Martínez en la primera línea de volantes, pero un error suyo costó el segundo gol del América de Cali. Antes de eso, Brayan Castrillón desperdició un contragolpe de Junior que pudo ser letal al negarle un pase claro a Vladimir Hernández cuando el jugador araucano ingresaba al área de Graterol sin marca. Castrillón prefirió habilitar a Marco Pérez por el otro costado, pero su pase fue errado.
La primera anotación llegó al minuto 34 tras un pase en profundidad del lateral Edwin Velazco, ex Junior, para el argentino Rodrigo Holgado, quien ingresó por el centro del área, aprovechando el espacio entre los centrales, y remató a la salida del portero Jefferson Martínez.
El segundo tanto, al minuto 46, fue producto de la presión alta de Cristian Barrios, quien robó la pelota a Diego Mendoza cuando este intentó hacerle una finta mientras el Junior salía de su terreno; cedió a Edward López por el costado izquierdo y este disparó de zurda para vencer a Martínez. La pelota ingresó por el palo que cubría el arquero.
A pesar de tener el marcador abajo, Reyes no hizo cambios para el segundo tiempo. El equipo tuvo el control de las acciones en los primeros minutos y botó una clara opción de gol en los pies de Marco Pérez, quien mandó el balón a la tribuna.
Al minuto 60, Carlos Cantillo, Johan Bocanegra y ‘Titi’ Rodríguez ingresaron por Mendoza, Hinojosa y Castrillón. Poco después, el juvenil Daniel Meriño entró por el lateral Moreno.
Pero los cambios no dieron resultado y Junior recibió dos goles en un minuto. Al 75, Daniel Bocanegra cobró de manera magistral un tiro libre con pierna derecha y puso el balón en la cruceta. Nada pudo hacer Jefferson Martínez. Y, al 76, Cristian Barrios aprovechó un error en salida del juvenil Meriño y venció la valla rojiblanca.
El descuento llegó al minuto 94 con un penal ejecutado por Marco Pérez, quien anotó su primer gol con Junior. El árbitro Jhon Ospina fue alertado por el VAR de una mano de Bocanegra y sancionó el punto blanco.
Fea derrota que puede impactar la taquilla del martes en el Metropolitano por Copa Libertadores. Junior quedó con 24 puntos y es sexto, a cinco unidades del noveno, que es Millonarios, con 19. En la próxima fecha recibirá a Envigado en Barranquilla.








































