Con su nómina de lujo, los ‘tiburones’ volvieron a decepcionar en casa y estuvieron cerca de perder.
Todas las miradas y los dedos acusadores apuntan al banco técnico de Junior. El entrenador del equipo rojiblanco, Arturo Reyes, abandonó este sábado el estadio Metropolitano en medio de abucheos y reclamos tras el empate 1-1 con Envigado que compromete la clasificación de los barranquilleros a la fase final de la Liga.
Fue la segunda decepción de Junior en el transcurso de esta semana, en su casa y con su afición. El martes había igualado por el mismo marcador con Universitario de Deportes, del Perú, por la segunda fecha de la Copa Libertadores. Los dos partidos estuvo a punto de perderlos y las decisiones de Reyes son cuestionandas con severidad por la prensa y los hinchas.
Los ‘tiburones’ emplearon su nómina de lujo, la misma que Reyes ha reservado para la Libertadores, ante la necesidad de vencer a Envigado para acercarse a la clasificación a los cuadrangulares de la Liga. Sin embargo, los titulares volvieron a fallar y él no supo cómo recomponer sobre la marcha.
Desde el pitazo de Nicolás Gallo, el equipo antioqueño plantó cara y jugó de tú a tú con los cotizados futbolistas del rival. Solo José Enamorado llevó peligro al área contraria, y en uno de sus desbordes por el costado derecho, al minuto 32, fue derribado y el juez sancionó penal.
Sin embargo, el VAR llamó al árbitro a revisar la acción en el monitor ya que el ‘Colorado’ Tamayo, de Envigado, alcanzó a puntear el balón antes de entrar en contacto con Enamorado. Tras ver la repetición, Gallo echó atrás su decisión.
Poco más sucedió en un primer tiempo en el que Junior prácticamente jugó con diez hombres, pues Déiber Caicedo pasó inadvertido, como en todo lo que va de este campeonato. Pero el único que no parece notarlo es su técnico.
Fue Caicedo el responsable directo del gol de Envigado, en el minuto 60, al perder un balón cerca del área de Mele luego de un saque de banda lanzado por Fuentes. El extremo no pudo controlar y dejó a sus compañeros mal parados. La bola fue al corazón del área y Luis Díaz, de volea, infló el arco custodiado por el uruguayo con un derechazo en el aire.
Cinco minutos después llegó el empate. Para entonces ya había ingresado Marco Pérez por Yimmi Chará para apostar por un doble ‘9’ con Bacca que en otras ocasiones no ha dado resultado.
Didier Moreno cedió la pelota a Enamorado, quien centró desde la banda derecha para el cabezazo de Pérez entre los centrales. El balón pegó en el vertical y el rebote lo tomó Bacca, quien lo mandó al fondo. Séptimo gol del capitán, y quedaba mucho partido por delante.
Pero cuando parecía que Junior iba a seguir de largo, Wálmer Pacheco, irresponsable, pegó un cabezazo a un rival y fue expulsado por Gallo, quien se encontraba frente al lateral.
A pesar de quedarse con diez hombres, Junior se fue al ataque con más ganas que ideas y pudo ganar con otro cabezazo de Pérez. A poco del final ingresaron Hómer Martínez y Luis ‘Cariaco’ González por Didier Moreno y Víctor Cantillo.
A Junior, que con su empate suma 25 puntos, le restan tres partidos complicados: Millonarios en Bogotá, Caldas en Barranquilla y Deportivo Cali en Palmaseca. Es séptimo en la tabla y detrás tiene a América, con 23, y Fortaleza, con 22, respirándole en la nuca. Nacional, Millos y Medellín también buscan sacarlo de los ocho. Ya no hay ahorros para la recta final.







































