Debido a un video que observé recientemente en las redes sociales, donde una mujer golpeaba a su perro en reiteradas ocasiones, me llevó a preguntarme insistentemente ¿Por qué todavía existen esta clase de actos tan repudiables?
Por: Oscar Tobón
Para que se presente este fenómeno que nos devuelve a la época de las cavernas, creería yo existe una causa fundamental la primera es: el tipo de sociedad donde vivimos, donde muchas personas afrontan todo tipo de frustraciones y carencias.
Y maltratando a sus mascotas creen calmar dichas frustraciones, la otra razón es que en algunos casos como en el anteriormente mencionado ocurrido en Jamundí, Valle del Cauca, donde la sanción en un principio fue una simple advertencia la cual fue una sanción no adecuada para este caso, pero gracias a la presión ejercida por distintos sectores de la ciudad la mascota fue rescatada, con lo que se demuestra que la ley debe aplicarse con todo el rigor necesario.
Para poder minimizar esta forma de violencia que es igual de abominable al maltrato a una mujer, a un niño, un adulto mayor o cualquier persona en general incluso me atrevería a asegurar que el maltrato a los animales y plantas tiene un agravante, pues estos seres en su mayoría son seres indefensos.
Por eso a través de esta columna quiero hacer un llamado a toda la ciudadanía a seguir denunciando cualquier tipo de agresión, contra la población animal que nos rodea y nos alegra con su presencia y de esta forma decirle “NO AL MALTRATO ANIMAL”.
Y así enfocarnos en la ruta que nos lleve a vivir armónicamente no solo entre nosotros los seres humanos, sino con nuestro medio ambiente y así enviarle de forma contundente al mundo el mensaje de que en Colombia se puede y se debe vivir en paz.
Y de esta manera sentar las bases de sociedad que todos anhelamos cimentada en los pilares de la convivencia y el respeto no importado de quien se trate.











































