Los transportadores han expresado su preocupación por la negativa del Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) de entregar tarjetas de operación a varias empresas.
Desde que se puso en marcha el sistema Sibus, que les permite a los usuarios tener la opción de pagar su pasaje en efectivo o con su tarjeta de Transmetro se ha desatado una fuerte polémica. Pues, algunas de las empresas que prestan el servicio de transporte urbano, en Barranquilla y su área metropolitana no cumplen con los requerimientos. Así que, como primera medida ni siquiera pudieron aumentar el valor del pasaje.
Sin embargo, estas medidas podrían volverse más severas y varios vehículos podrían quedar inhabilitados. Según las cifras que se tienen por el momento, serían por lo menos 1100 buses los que no podrían seguir circulando y todo porque Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) se ha negado a entregar nuevas tarjetas de operación, para las empresas que no se encuentran afiliadas al sistema Sibus.
Además, ya el 10% del transporte de la ciudad se encuentra sin funcionar y esto afecta a la misma cantidad de familias, que dependen directamente de esta actividad para el sustento. No obstante, la postura de AMB es clara e insisten en la urgencia de que todo el transporte público de Barranquilla se afilie al sistema Sibus.
Por otra parte, se ha señalado que la cifra del 10% de transporte paralizado son exageradas y la realidad que se evidencia en el parque automotor es muy diferente, debido a que este tiene capacidad para 2800 vehículos y hoy solo 75 tienen la tarjeta de operación vencida y esto equivale a un 2,6%.
No obstante, lo ideal sería buscar una salida negociada que no afecte a las empresas de transporte, conductores y usuarios del transporte público en Barranquilla. Ya que, de mantenerse esta problemática es probable que no se tengan suficientes vehículos, para la demanda de la ciudad y esto lleve a una crisis en el transporte público.








































