Una generación dorada

Con la sorpresiva muerte del periodista cartagenero Eugenio Baena, se va otro integrante de la generación dorada del periodismo deportivo del caribe colombiano.

Con esto me refiero a ese grupo compuesto por: Fabio Poveda Márquez, Edgar Perea, Hugo Illera, Estewil Quesada y por supuesto Eugenio Baena.

Esta camada de figuras de nuestro periodismo de las cuales aún para fortuna de todos aquellos que amamos esta hermosa profesión sobreviven Illera Jiménez   y Quesada Fernández.

Estos hijos del caribe que han sabido contarnos a través de los distintos medios de comunicación, las grandes hazañas conseguidas por nuestros deportistas, que con solo leerlas, verlas o escucharlas nos hacían sentir como si estuviéramos allí de cuerpo presente.

Por ejemplo, cómo no emocionarse cuando se escuchan los audios de las peleas de boxeo narradas por Baena Calvo, y qué decir de los goles cantados por Edgar Perea que todavía hacen vibrar el alma, o como no caer seducidos por la extraordinaria pluma de Poveda Márquez y Estewil Quesada, o la forma brillante y amena en la que Hugo Illera informaba a su vasta audiencia a través las ondas hertzianas o comentaba un partido del Junior. 

A esa generación de oro pertenece el gran hijo de Cartagena, una voz alegre que aparte de conocer de múltiples disciplinas deportivas, sabía de muchos otros temas como por ejemplo la música y su amor a todo lo referente a su Cartagena natal, por lo cual “El Bate” como jocosamente lo llamaban sus colegas y amigos será recordado eternamente este insigne comunicador.