El pasado 12 de agosto se cumplieron cien años del nacimiento de don Guillermo Cano Isaza, insigne periodista de nuestro país, y quien fue asesinado en 1986.
Un hombre ejemplo para los que nos dedicamos a esta profesión, que nos mostró el camino de un periodismo que siempre debe y tiene que hablar con la verdad teniendo en cuenta el respeto hacia los demás.
Con cada una de sus editoriales Cano Isaza, nos demostró que siempre hay que creer en la libertad de prensa como él lo hizo, dicha creencia que le costó la vida.
Razón por la cual esta fecha del 12 de agosto, debe ser celebrada por todos aquellos que creemos en la libertad de prensa, como algo fundamental en nuestro ejercicio diario, por lo cual nosotros los hombres y mujeres que escogimos este noble oficio de informar, debemos ser los primeros defensores de este derecho.
Y cuando digo celebrar no me refiero a festejar o conmemorar, la fecha del natalicio de alguien cosa que se hace habitualmente en los cumpleaños.
Cuando menciono la palabra celebrar lo hago con la intención de ir mucho más allá del simple significado que conlleva dicha palabra.
Lo hago con el ferviente deseo que cada 12 de agosto, e incluso durante todo el mes se celebre y se recuerde el gran legado, y las enseñanzas de un grande del periodismo nacional, que antepuso su propia existencia por expresar lo que pensaba, sin importar las consecuencias posteriores que esta decisión pudiera traerle.











































