La ‘tricolor’ se clasificó pero sigue dejando dudas sobre su juego.
El pasado jueves cuando escuche el pitazo que indicaba el final del juego que le dio la clasificación a nuestra selección de fútbol, al campeonato mundial del próximo año se me vino a la cabeza la pregunta que estoy seguro a toda la afición se ha hecho desde ese instante ¿Y ahora qué sigue para la selección?
Por lo que se sabe en lo que queda de este año, el equipo nacional a parte del juego de cierre de la fase eliminatoria, ante su similar de Venezuela el día de mañana, enfrentará dos encuentros de carácter amistoso, con lo cual se cerrará el año 2025, pero a mi parecer hay algo que se debe revisar por parte del cuerpo técnico de la selección nacional, a partir del juego contra los venezolanos y que como lo he manifestado en la columna anterior es algo que nuestro equipo viene adoleciendo hace ya varios partidos, como lo es el juego desplegado por los hombres dirigidos por el profesor Néstor Lorenzo, pues creo que la mejora en nuestro fútbol es el punto siguiente a conseguir, para llegar de buena forma la cita orbital porque indudablemente nos vamos a cruzar con rivales de más alto potencial que los que hemos enfrentado a lo largo de este proceso clasificatorio, ni tampoco podemos contar con la ventaja de una localía como la que ofrece Barranquilla, ni el número de partidos que se dan en una eliminatoria, los mundiales son competencias donde solamente para poder avanzar tienen tres encuentros.
Por lo tanto, es fundamental que nuestro fútbol mejore en lo que resta para llegar al mundial y para lograrlo el profesor Lorenzo y todo su cuerpo técnico debe por ejemplo hacer que nuestro juego sea más rápido y eficiente, que el conjunto sea un conjunto solidario, donde todos marquen y todos ataquen y por último que a través de la federación se pueden conseguir rivales que nos puedan medir el nivel futbolístico, para así saber en que nivel vamos a encarar la próxima copa del mundo, creo yo muy respetuosamente que por lo demás nuestro equipo tiene muchos ingredientes para llegar hacer un buen papel en dicho torneo, como por ejemplo la calidad futbolística de sus jugadores y el roce internacional de los mismos.










































