Impactante robo en el Museo del Louvre: ladrones se llevan joyas imperiales de valor incalculable

Fotografía: Jesica Pasos

Un espectacular robo sacudió este fin de semana al Museo del Louvre, en París.

En apenas unos minutos, un grupo de delincuentes logró ingresar al icónico recinto y escapar con joyas de la corona francesa valuadas en millones de euros, en lo que las autoridades describen como “uno de los golpes más audaces en la historia reciente del arte europeo”.

Según medios internacionales, el asalto ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana del domingo, cuando al menos cuatro sujetos accedieron a la Galerie d’Apollon, donde se exhiben piezas pertenecientes a la realeza francesa. Los ladrones habrían utilizado una plataforma elevadora para ingresar por una ventana que da al río Sena, aprovechando obras de mantenimiento en la zona.

En cuestión de cuatro a siete minutos, rompieron las vitrinas con herramientas eléctricas y huyeron en motocicletas. La policía francesa confirmó el robo de ocho joyas, entre ellas tiaras, collares y broches pertenecientes a la emperatriz Eugénie de Montijo, esposa de Napoleón III. Una novena pieza fue recuperada cerca del museo.

Las autoridades calificaron el botín como de “valor patrimonial incalculable”, ya que las piezas no sólo contenían diamantes, esmeraldas y oro, sino que formaban parte del legado histórico de Francia.

El presidente Emmanuel Macron condenó el robo y afirmó que se trata de “un ataque directo a la historia y al patrimonio de la nación”. La Brigada de Represión de Bandas (BRB) asumió la investigación, analizando videos de seguridad y rastros forenses para identificar a los responsables.

El museo cerró sus puertas de manera temporal “por razones excepcionales”, mientras expertos en arte advierten que, si las joyas no se recuperan pronto, podrían ser desmanteladas y vendidas en el mercado negro internacional.

El caso ha generado también fuertes cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad del Louvre, que recibe más de ocho millones de visitantes al año.
Este episodio revive el fantasma de otros robos célebres en la historia del arte y pone en evidencia la vulnerabilidad incluso de las instituciones culturales más resguardadas del mundo.