La ciudad amaneció consternada tras el asesinato del médico Giancarlo Gómez Arnedo, de 35 años, quien fue atacado a tiros en la tarde del pasado martes mientras conducía su vehículo por el barrio El Campestre, en el sur de Cartagena.
Según testigos, el médico se desplazaba en un Mazda blanco de placas IHU-481 cuando se detuvo brevemente antes de una esquina. En ese momento, dos hombres a bordo de una motocicleta se acercaron y el parrillero abrió fuego de manera directa contra la víctima. En el lugar se escucharon más de diez detonaciones.
El ataque fue preciso y dejó sin posibilidades de reacción a Gómez, quien murió dentro de su vehículo. Las autoridades acordonaron el área mientras el CTI de la Fiscalía realizó la inspección técnica y recolectó material probatorio.
Gómez Arnedo era un reconocido médico cartagenero, padre de una niña de cinco años y además creador digital, conocido por su cercanía con los pacientes y su estilo humano en redes sociales. Colegas, amigos y familiares han manifestado profundo dolor por su muerte, destacando su liderazgo, sensibilidad y vocación de servicio.
Su madre llegó desesperada a la escena del crimen, cruzó la línea policial y entre lágrimas confirmó la identidad de su hijo, una imagen que ha estremecido a la ciudad.
La Fundación Médicos Amigos y diversas organizaciones de salud lamentaron el asesinato y pidieron garantías de seguridad para los profesionales del sector, quienes en los últimos meses han denunciado aumento de amenazas y riesgos en diferentes zonas de la ciudad.
En redes sociales, cientos de personas han expresado su indignación y tristeza. Mensajes como “Qué efímera es la vida… difícil asimilar esta noticia” se multiplicaron entre quienes lo conocían.
La Fiscalía y la Sijín de la Policía Metropolitana avanzan en la investigación del crimen, que por su modus operandi es manejado inicialmente como un sicariato profesional. Por ahora, las autoridades no han revelado hipótesis concretas sobre los móviles del ataque, pero trabajan en varias líneas para esclarecer quiénes ordenaron y ejecutaron el homicidio.
La muerte de Giancarlo Gómez Arnedo se suma a una serie de hechos violentos que preocupan a los habitantes de Cartagena y enciende nuevamente las alarmas sobre la seguridad en la ciudad.












































