En un movimiento sin precedentes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó públicamente que ha autorizado a la CIA para llevar a cabo operaciones encubiertas dentro de Venezuela.
El anuncio se produce en un momento de creciente tensión militar en la región, especialmente tras varios ataques estadounidenses contra embarcaciones supuestamente vinculadas con el narcotráfico.
Trump explicó que su decisión se fundamenta en dos justificaciones principales:
Migración: afirmó que Venezuela ha «vaciado sus cárceles hacia Estados Unidos», lo que para él representa una amenaza para la seguridad nacional. Tráfico de drogas: señaló que “mucha droga entra desde Venezuela”, especialmente por vía marítima, y dejó entrever que se están estudiando operaciones terrestres para frenar ese flujo.
Además, Trump afirmó que su gobierno está «mirando hacia la tierra» para posibles acciones futuras, luego de semanas de ataques navales contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico.
El gobierno de Maduro respondió con dureza. El Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano calificó la autorización por parte de Trump como una violación grave del derecho internacional y de la Carta de la ONU.
Estas declaraciones coinciden con una escalada militar: en las últimas semanas, EE.UU. ha bombardeado varias embarcaciones en el Caribe que, según su versión, transportaban drogas. Al menos cinco lanchas han sido destruida












































