Se encontraba en cuidados intensivos, luego de causarse una herida en el cuello y muñecas.
Albeiro Rafael Fontalvo Hernández, de 32 años, mató a la hija y luego intentó suicidarse. Junto con su hija fueron llevados al camino del barrio Simón Bolívar, la menor ya estaba sin vida, pero él mantenía su corazón latiendo.
Los hechos ocurrieron en las primeras horas de este sábado, en una vivienda del barrio Primero de Mayo, en Soledad. Lisney Paola Rosado Fontalvo, la madre de la menor llegó hasta donde el papá de la niña luego de que Albeiro se comunicara con un familiar de su expareja.
Al llegar al sitio, la mujer encontró el cuerpo de su hija con una herida profunda en la región parietal izquierda, llevándola de inmediato al centro médico, donde le informaron que estaba sin signos vitales.
Para Ana Isabel, abuela de la niña, el horror comenzó sobre las 5:00 de la mañana de este sábado 6 de diciembre luego de haber llegado a su casa tras una salida muy temprano al Centro. “Cuando viene mi hija dando gritos: ‘¡Mami, Albeiro me mató la niña, me mató la niña!’”, una noticia que no esperaban pese a que las amenazas contra Lisbeth Paola Rosado, madre de la menor, eran constantes. “Nunca pensamos que fuera a hacer algo así”.
“Durante esos ocho días él no dejaba que la niña hablara (…) no la dejaba que la niña cogiera para acá (para la casa de su madre) ni nada”, relató la abuela de la menor. La única comunicación que podían tener era a escondidas de Albeiro y la facilitaba ‘La Mella’, la madrasta de este, pero con la advertencia de que Albeiro nunca se enterara.
Este 6 de diciembre, Lisbeth tenía planeado ir a buscar a su hija para pasar la noche de Velitas juntas, así se lo había prometido en una de esas llamadas a espaldas de Albeiro. “Como él (Albeiro) sabía que ya mi hija la tenía bien ganada con la niña, mira lo que le hizo a la niña”, narró la madre de Lisbeth.
Pero sus planes se frustraron de una manera macabra. Según apunta la misma familia materna de la menor, fue el mismo Albeiro quien se contactó con varios familiares por medio de una llamada para le dejaran saber a su expareja que “me voy y me llevo a la niña” haciendo referencia a que la mataría y luego se quitaría la vida. De inmediato Lisbeth llamó a la madrastra del hombre, de 32 años, pero ya era muy tarde.
En la pared, Albeiro escribió con un lapicero , a su expareja Lisney Paola Rosado: “Te dije que no te voy a dar a mi hija y que la vas a pagar con lágrimas de sangre, esto lo hago más por mi hija, porque esa falta de respeto que le quieres influir no me gustó, hoy 6 de diciembre. Vas a recordar esta fecha de por vida, me voy con mi hija, qué pensaron que te la iba a dar, sigue deseando. Eres tú la culpable, pido perdón y doy gracias a esas personas que saben que fui una excelente persona, le dije a Nepal, dile a tu hija que se aleje de mi vida y de la niña, pensó que era un juego, no es así”.
Añadió: “Lo siento mucho amiga, pero no le voy a dar a mi hija, esta fecha siempre la vas a recordar perra porque mi dolor no es que me la hicieras sino que me quieres quitar a mi hija”.
También le dejó un mensaje a su hijastro de 9 años, indicando “hijo Alber, te amo pero te dejo para que cuides a tu mamá y así ella te vea y sienta remordimiento, no soy cobarde, sólo que tu mamá me las paga”.
“Pido perdón a mi familia, te amo mamá, papá, nunca lo olvides, no lo hago por cobarde, lo hago para que veas que mi palabra vale mucho. Papá cuida la moto, ese es un regalo de mi parte”, sentenció el hoy occiso.










































