Pekín evitó confirmar la información y reiteró su rechazo a cualquier tipo de intervención extranjera en medio de la tensión política que rodea a Venezuela.
El Gobierno de China se pronunció frente a las versiones que circulan en medios internacionales sobre la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, e hizo un llamado al respeto por la soberanía del país vecino y a la no injerencia en sus asuntos internos.
A través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, el gigante asiático aseguró que está siguiendo de cerca la situación en Venezuela, aunque evitó confirmar o desmentir la información difundida en las últimas horas. Pekín insistió en que cualquier hecho de esta magnitud debe ser corroborado por las autoridades venezolanas y por canales oficiales.
China reiteró su postura histórica de rechazo a sanciones unilaterales y acciones externas que, según ha señalado en otras ocasiones, solo contribuyen a agravar la crisis política y social del país suramericano.
“El respeto a la autodeterminación de los pueblos es un principio básico de las relaciones internacionales”, señaló la cancillería china, al tiempo que instó a la comunidad internacional a actuar con responsabilidad y a promover el diálogo como vía para la solución de las tensiones en Venezuela.
Venezuela es uno de los principales aliados de China en América Latina, con importantes acuerdos en materia energética, financiera e infraestructura. En escenarios multilaterales, Pekín ha respaldado al gobierno venezolano frente a presiones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos y algunos países europeos.
En Colombia, la situación en Venezuela es seguida con atención debido a su impacto directo en la región, especialmente en temas migratorios, económicos y de seguridad fronteriza, mientras se espera un pronunciamiento oficial de las autoridades venezolanas que aclare el alcance real de los reportes.












































