La fragilidad en la zaga es el principal problema del campeón colombiano.
A los 5 minutos de juego, Junior ya perdía 1-0 en Manizales frente a Once Caldas con un gol inaudito generado por un saque largo del arquero del equipo ‘albo’. Lo peor es que no fue un error aislado ni una desconcentración defensiva, sino la constante durante todo el partido disputado este jueves en el estadio Palogrande.
Los barranquilleros tomaron el control de las acciones desde el pitazo del juez Diego Ulloa y fue precisamente en una incursión ofensiva de los ‘tiburones’ cuando llegó el primer gol de su rival. El arquero Joan Parra tomó el balón y se apresuró a mandarlo hasta la mitad del terreno para Jeffrey Zapata, quien ha sido ‘verdugo’ de Junior cada vez que pisa terreno caldense.
El balón surcó el cielo y fue directo al lugar donde se encontraba Zapata, marcado por Jean Pestaña. A pesar de la corpulencia del defensor central, el jugador del Once Caldas impuso su fuerza y logró sacar un remate ‘mordido’ que venció al portero Mauro Silveira.
Pestaña había sido, también, el responsable de habilitar a Zapata, ya que nunca traspasó la línea del mediocampo. No ha sido bueno el rendimiento del zaguero llegado del América como refuerzo para el campeón de Colombia en reemplazo del paraguayo Javier Báez.
El empate llegó en el minuto 17 en una jugada individual de Joel Canchimbo, quien robó una pelota cuando el Caldas intentaba salir jugando, ingresó al área sin mayor resistencia y definió sin problema ante la salida del arquero Parra. Todo el gol fue mérito del extremo nacido en Malambo, quien a la postre fue el único rescatable de Junior en el compromiso.
Tras la igualdad, Junior volvió a apoderarse de la pelota y todo hacía pensar que era cuestión de tiempo para que cayera la segunda anotación. Sin embargo, fue el equipo local el que volvió a ponerse en ventaja, esta vez con un golazo fuera de contexto de Michael Barrios.
Corría el minuto 34 cuando Zapata comenzó una jugada por el carril interior y cedió el balón a Barrios dentro del área. Desde el extremo izquierdo, el habilidoso delantero barranquillero hizo una diagonal, se sacó a un defensor de encima y desenfundó un derechazo con efecto que dejó impávidos a sus rivales. La pelota hizo una parábola en el aire e infló la red de Silveira por segunda ocasión. Golazo.
Para el segundo tiempo, el técnico de Junior, Alfredo Arias, mandó a la cancha a Luis Fernando Muriel por Guillermo Paiva y a Fabián Ángel por Juan David Ríos, de pésimo primer periodo. Luego entró Teófilo Gutiérrez por Yimmi Chará, Kevin Pérez por Canchimbo y Dylan Villarreal por Pestaña. Pero el equipo no mejoró, al contrario, dejó más dudas.
Inesperada derrota de un Junior que venía de tres triunfos seguidos y que vuelve a prender las alarmas entre los periodistas y la afición por su fragilidad defensiva. Resiste más el papel celofán.










































