Posibles enfrentamientos por narcortráfico, es el móvil preliminar de atentado en la calle 84 que dejó dos muertos

Un violento hecho de sangre se registró al mediodía de este jueves 26 de marzo en la calle 84 con carrera 44, en el sector de Granadillo, norte de Barranquilla, donde dos hombres fueron atacados asesinados en plena vía pública.

Las víctimas fueron identificadas como Gabriel Junior Serna Camargo, de 25 años, y Ever David Navas Bacarrarte, de 45 años, este último de nacionalidad venezolana. Ambos fallecieron como consecuencia de las múltiples heridas ocasionadas durante el ataque.

De acuerdo con el relato de un testigo, un sujeto llegó caminando hasta el lugar y abrió fuego directamente contra uno de los hombres. “Comenzó a dispararle al de negro y luego lo remata en el piso”, relató la fuente, quien aseguró que segundos después se produjo un intercambio de t1r0s en medio del caos.

En medio de la acción, el agresor también disparó contra el segundo hombre, dejándolo gravemente herido. Aunque fue auxiliado por personas que se encontraban en el sitio y trasladado a la Clínica Reina Catalina, ingresó sin signos vitales. Según el reporte médico, presentaba al menos seis impactos por proyectil en distintas partes del cuerpo.

Serna Camargo, por su parte, murió en el lugar de los hechos tras recibir múltiples disparos, varios de ellos en la cabeza, quedando tendido sobre un bordillo.

La escena generó pánico entre quienes presenciaron lo ocurrido. “Sentí miedo, pensé que también iba a salir herido”, expresó el ciudadano.

De manera preliminar, se indaga si las víctimas tendrían presuntos vínculos con el clan de ‘La Negra D0minga’, una hipótesis que está siendo verificada por las autoridades.

Hay que señalar que hace ocho días, específicamente en la madrugada del pasado jueves 19 de marzo, se registró un atentado sicarial frente a un billar localizado en la carrera 43, entre calles 82 y 84, en el norte de esta capital, que dejó tres personas heridas y a los presuntos autores en poder de las autoridades.

En el parqueadero del lugar permanecían Julio Enrique Ruiz Polanía, de 39 años; Luis Bernal Castro Barrios, de 30, y José Armando Pertuz Montenegro, de 39 años. Al parecer, estos estaban acompañados de una mujer, pero esa información no fue corroborada por las autoridades.

De un momento a otro, los hombres del negocio fueron abordados por tres individuos que se acercaron en un taxi de placas TZK-850. Todos portaban armas de fuego tipo pistola, calibre 9 milímetros, con proveedores extendidos.

La aproximación derivó en una violenta balacera que dejó herido de gravedad a Julio Ruiz Polanía, luego de recibir al menos diez impactos de bala.

Mientras que sus acompañantes Bernal y Pertuz terminaron impactados, pero mucho menos que Polanía. Al menos uno o dos balazos hicieron blanco en sus humanidades, según lo descrito por la autoridad.

Aquello dio pie para establecer de manera preliminar que, al parecer, el ataque iba dirigido contra Ruiz Polanía.

Sobre el particular, la Policía comunicó que el hecho estaba relacionado con la sangrienta disputa entre las estructuras criminales ‘los Costeños’ y ‘los Pepes’, al determinar la cercanía de una de las víctimas del atentado, en este caso Julio Ruiz Polanía, con Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor.

Julio Enrique resultó ser hermano de Dinelly Beatriz Ruiz Polanía, pareja del jefe de ‘los Costeños’ y quien en diciembre de 2024 entró en el radar de las autoridades luego de su captura en medio de un proceso por de lavado de activos. Cabe destacar que la mujer solo fue retenida por unas horas y luego un juez decidió ponerla en libertad.

Por el lado de los atacantes, que quedaron en poder de las autoridades judiciales, fuentes policiales los vincularon con la estructura criminal ‘los Pepes’ al revisar entre los celulares que portaban contactos e información de los autores intelectuales de la masacre que se pretendía perpetrar.

Cabe reseñar que después de este atentado apareció una carta de Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, Alias Castor, en la que avisó quiénes pueden estar detrás de atentado frente al billar. Pero también Digno Palomino, por la misma vía escrita, rechazó los señalamientos.