
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, condenó el hecho y anunció recompensa de 20 millones de pesos para dar con los responsables.
Un nuevo hecho de violencia enluta al fútbol colombiano tras el fallecimiento de Gabriel Alfonso Acosta Navas, hincha del Junior de Barranquilla, quien perdió la vida en medio de un ataque atribuido a enfrentamientos entre aficionados.
El caso ocurrió en Cartagena, donde, según las primeras versiones, Acosta Navas fue víctima de agresiones por parte de presuntos hinchas rivales. Las autoridades investigan las circunstancias exactas del hecho para esclarecer lo sucedido y dar con los responsables.
El alcalde de la ciudad, Dumek Turbay, rechazó contundentemente lo ocurrido y calificó a los implicados como “aficionados criminales”, asegurando que este tipo de comportamientos no representan el verdadero espíritu del deporte.
Por su parte, la Policía Metropolitana de Cartagena anunció una recompensa de hasta 20 millones de pesos para quien suministre información que permita la captura de los responsables de este homicidio.
Este lamentable suceso reabre el debate sobre la violencia en el fútbol colombiano y la necesidad de implementar medidas más efectivas para prevenir enfrentamientos entre barras y garantizar la seguridad de los aficionados.








































