Las declaraciones generaron reacciones en distintos sectores políticos, que calificaron el hecho como un grave caso de negligencia por parte del Inpec.
Tras la realización de una parranda vallenata el pasado miércoles 8 de abril en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, que contó con la participación del cantante Nelson Velásquez, el candidato presidencial se pronunció el 10 de abril desde Bucaramanga. Allí afirmó que de él “no esperen declaraciones contra la paz en el país”.
Las declaraciones generaron reacciones en distintos sectores políticos, que calificaron el hecho como un grave caso de negligencia por parte del Inpec.
Además, con el paso de las horas han salido a la luz nuevos detalles, entre ellos videos en los que se observa a civiles controlando el ingreso al penal durante la celebración ilegal.
El hecho ha dominado la conversación pública desde que se conoció el jueves, cuando se reveló que varios capos vinculados a procesos de paz participaron en una fiesta con mujeres, licor y presentaciones privadas dentro del centro penitenciario. A algunos de estos jefes criminales, la Fiscalía General de la Nación les había suspendido previamente las órdenes de captura como parte de la estrategia de paz urbana.
Sin embargo, dos días antes de que estallara la polémica, y ante las críticas, la Fiscalía decidió el 7 de abril revertir esa medida y reactivar las órdenes de captura contra 16 de los 23 señalados.












































