La iniciativa, liderada por Univoluntarios junto a Bienestar Organizacional, reunió más de tres toneladas de ayudas gracias a la solidaridad de estudiantes, colaboradores, egresados, colegios y aliados.
Por: Grupo Prensa
Ante la emergencia ocasionada por el terremoto que afectó el 10 de agosto al occidente del país, la Universidad del Norte movilizó a su comunidad a través de la campaña Unidos por nuestro país, una iniciativa que permitió recolectar más de 100 000 insumos, equivalentes a más de tres toneladas de ayudas, destinadas a las personas y comunidades afectadas.
La campaña fue liderada por Univoluntarios, programa del Centro para el Desarrollo, Liderazgo y Participación Universitaria de Bienestar y Vida Universitaria, en articulación con Bienestar Organizacional, y contó con la participación de estudiantes, colaboradores, egresados y diferentes aliados que se sumaron a las jornadas de recolección, clasificación y organización de las donaciones.
De esta forma, múltiples iniciativas surgieron en distintos espacios de la universidad, como grupos de asignaturas, selecciones deportivas y colectivos, acompañados por sus profesores. Durante la iniciativa se recibieron alimentos no perecederos, productos de aseo personal, alimento para mascotas, ropa en buen estado y medicamentos de venta libre. A este esfuerzo también se vincularon instituciones educativas como el Colegio Sister Johana y el American School, cuyo consejo de padres promovió entre sus comunidades una movilización para ampliar el alcance de la recolección.
Para Yuliana Gómez, coordinadora de Univoluntarios , esta respuesta refleja el compromiso de la universidad con las realidades de su entorno y con la formación de ciudadanos sensibles frente a las necesidades de los demás.
“Creo que es una forma de demostrar nuevamente cuán responsable es la universidad con su territorio. A pesar de que nuestro trabajo está enfocado principalmente en términos educativos, no somos ajenos a lo que está sucediendo en nuestro entorno y, por ende, movilizamos a todos los que hacen parte de la universidad a ser solidarios”, destacó Gómez.
Las más de tres toneladas recolectadas serán entregadas a la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Barranquilla, entidad encargada de canalizar y trasladar las ayudas hacia las zonas afectadas por el terremoto.
Alexandra Parra, jefa de Bienestar Organizacional , resaltó la importancia de fortalecer los lazos de solidaridad ante situaciones que requieren del compromiso colectivo. “Esta coyuntura es una razón más para seguir unidos, seguir aportando y continuar, de alguna forma, apoyando a quienes más lo necesitan”, afirmó.
Voluntariado que también transforma
Además de las donaciones, la campaña contó con el trabajo de los integrantes de Univoluntarios, quienes participaron en la recepción, clasificación, organización y movilización de los elementos recolectados.
Para Miguel Durán, integrante del Univoluntarios , participar en esta iniciativa fue una oportunidad para poner sus capacidades al servicio de los demás.
“Muchas personas tienen la capacidad de donar dinero o productos, pero no tienen el tiempo o la logística para organizarlo. Yo tenía el tiempo y la disponibilidad para aportar cargando, clasificando y movilizando las donaciones. En el voluntariado uno aprende cosas que van más allá de la academia: se aprende trabajo en equipo, logística y la satisfacción de ayudar”, expresó.
Estas experiencias hacen parte del propósito de Univoluntarios de promover entre los estudiantes una participación activa y consciente frente a las necesidades del entorno, fortaleciendo competencias ciudadanas, liderazgo, trabajo colaborativo y compromiso social.










































