El arquero de Junior atajó un penal a Dayro Moreno en la última jugada y compensó la dirección errática de su entrenador.
Mauro Silveira llegó a Barranquilla sin mucho reconocimiento y con una responsabilidad abrumadora: continuar el legado de Sebastián Viera y Santiago Mele en el arco de Junior. Lo único que tenía para compararse con ellos era la nacionalidad, uruguayo, pero los diferenciaba la personalidad. Sin el carisma de sus antecesores, el portero necesitó unos meses para tomarse confianza, luego de lo cual su desempeño mejoró y fue fundamental para la obtención de la undécima estrella. Este miércoles, Silveira fue el héroe de la clasificación de los ‘tiburones’ a la seminal de la Liga y salió en hombros del estadio Romelio Martínez.
El ‘charrúa’ detuvo un penal a Dayro Moreno, nada más y nada menos, en el último minuto de alargue del partido que Junior y Once Caldas empataron 2-2 en Barranquilla por los cuartos de final de la Liga. De no haber desperdiciado su ejecución, el gol de Dayro le habría dado el triunfo a los de Manizales e igualado la serie 3-3, con lo que habría forzado una serie de disparos desde los doce pasos para definir el clasificado a la semifinal.
El penal fue sancionado por el juez Carlos Betancur en el quinto minuto de adición, cuando Junior vencía 2-1. El árbitro consideró que el zaguero central Lucas Monzón desplazó con exceso de fuerza a Dayro Moreno dentro del área, en una acción que tomó mal parada a la defensa de Junior tras las habituales desconcentraciones de sus futbolistas.
La única duda fue si la falta de Monzón había sido fuera del área, pero el VAR no llamó a Betancur para revisar la jugada en el monitor, por lo que el juez mantuvo su decisión. Dayro cobró con su tradicional «paradinha», al poste derecho de Silveira, y allá llegó el manotazo del portero, quien, además, reaccionó con rapidez para evitar que el rebote fuera aprovechado por el goleador histórico del fútbol colombiano, cobrador prácticamente infalible de penales.
El Caldas de Hernán Darío Herrera, que dominó el primer tiempo, se había ido en ventaja al minuto 14 con una anotación de Felipe Gómez tras un remate fortísimo de larga distancia. La jugada había partido de un error de entrega de Yimmi Chará, quien tuvo uno de sus peores partidos desde que llegó a Junior.
Aunque el Caldas tenía el partido controlado, Junior empató sorpresivamente en el minuto 41 con el jugador menos esperado: Lucas Monzón. Un centro de Brayan Castrillón al corazón del área rival fue despejado por un defensor que luchaba con Luis Fernando Muriel y la pelota le cayó al central uruguayo, quien la paró con el pecho y desenfundó un zurdazo que por poco rompe la malla del arco custodiado por Joan Parra.
Para el segundo tiempo, el técnico de Junior, Alfredo Arias, incluyó a Jesús Rivas por Fabián Ángel, dejando a Chará en el terreno a pesar de que no pesaba en ataque ni en defensa. Minutos después, Joel Canchimbo y Cristian Barrios entraron por Castrillón y Chará. Las últimas sustituciones fueron las de Teófilo Gutiérrez por Muriel y Carlos Bacca por Guillermo Paiva.
Junior se fue arriba en el minuto 65, cuando el Caldas más atacaba, luego de un saque de banda lanzado por Edwin Herrera. A pesar de tener a un defensor en la espalda, el paraguayo Paiva logró alzar el pie y mandó el balón atrás para la aparición de Cristian Barrios, quien alcanzó a puntear y venció la resistencia de Parra. El gol trajo la tranquilidad a las tribunas, a las que apenas asistieron 5.802 aficionados.
Pero Caldas no renunció a seguir atacando. Con el marcador global 3-1 -había perdido 1-0 en la ida, en Manizales-, requería dos goles para llevar el partido a la tanda de penales. El premio llegó al minuto 84 con un gol de Gómez que coronó una brillante acción individual dejando rivales atrás con balón dominado. Su disparo pegó en Monzón y de inmediato cambió la trayectoria del balón, que sorprendió a Silveira y sacudió la red. El autogol fue un aliciente para los caldenses, que necesitaban otro tanto para igualar la serie. A Junior el empate seguía sirviéndole para pasar a la semifinal contra Sante Fe.
Tras concluir los cuartos de final, las llaves para pelear por el título colombiano quedaron así: Nacional enfrentará a Tolima, y Junior se verá las caras con Santa Fe. El partido de ida entre estos dos últimos equipos se disputará el sábado en el estadio el Campín, de Bogotá, y los barranquilleros no podrán contar con Jesús Rivas, Jean Pestaña y Lucas Monzón, amonestados por Carlos Betancur. ¿Será el momento para el regreso de Jermein Peña?




































