Por: María Camila Álvarez Lozano
Jorge Anaya era dueño de un taller automotríz en Colombia antes de irse a Canadá, país en el que reside desde hace tres años.
“Vi una oportunidad para medirme con los otros competidores, ya que mi infraestructura es muy pequeña y no sabía si podía estar al nivel de los grandes talleres”, fue lo que pensó el colombiano al enterarse de la competencia de la que fue partícipe.
Luego de 2 días de trabajo sin descanso, Jorge logró su meta. Tres horas antes del evento terminó el proceso de armar su moto.

Esto lo realizó completamente solo porque, como él mismo dijo, no contaba con los recursos para contratar ayudantes. Se encargó desde el diseño de la moto hasta la parte eléctrica que la misma requería.
Asi lo muestra en uno de sus post en Instagram, junto a las palabras de agradecimiento hacia quienes lo apoyaron.
Su arduo trabajo lo llevó a ganar el premio y el reconocimiento de ser una de las mejores motos en la categoría «Cafe racer».
“Estoy muy orgulloso de representar a mi gente latina, ya que desde un garaje logré superar competidores muy fuertes. Emigrar es muy duro y quiero que mis hermanos latinos sepan que somos fuertes y podemos salir adelante”, dijo Jorge Anaya para finalizar.










































