La ex congresista permanece en la cárcel El Buen Pastor desde que llegó de Venezuela y se espera que comparezca ante la justicia.
A pesar de que todo estaba listo para la audiencia de hoy jueves 13 de abril, donde Aida Merlano sería escuchada por la Corte Suprema de Justicia, la diligencia no se pudo llevar a cabo. Pues, la imputada nunca llegó y es que, las declaraciones de Aida Merlano pueden resultar cruciales, llegando a salpicar a grandes clanes políticos de la Costa Caribe. Tal como es el caso de la familia Char.
Sin embargo, la explicación que dio Miguel Ángel del Río, abogado defensor de Merlano Rebolledo, la mujer ha tenido quebrantos de salud y por eso no pudo llegar a la audiencia. Hecho que resulta bastante curioso, tomando en cuenta que la mujer afirmó tener pruebas y aseguró que dirá toda la verdad. Pero, su actitud y la de su defensor hacen pensar que quieren dilatar el proceso.
Aunque, cabe aclarar que Merlano ya tiene dos condenas en su contra. La primera es de 15 años, por la supuesta compra de votos en las elecciones de marzo del 2018 y la otra es de cinco años y cinco meses, debido a que sobrepasó los topes permitidos de una campaña electoral e incluso llegó a entregar 5.000 millones de pesos a Emérito José Montes de Castro, que en ese entonces era aspirante a la Cámara de Representantes. Este dinero habría provenido de Julio Gerlein.
Por otra parte, Merlano también tiene pendiente el proceso en su contra por fuga de presos, cuando en el año 2019 escapó de un consultorio odontológico y permaneció en Venezuela hasta hace poco. No obstante, la ex congresista ha declarado que su intención no era escapar de la justicia y que, lo que buscaba era proteger su vida que estaba en riesgo, mientras reunía pruebas para ser escuchada desde el vecino país.
Finalmente, desde que la ex congresista llegó al país ha estado en el centro de atención. En primera instancia, por su llegada al país después de estar prófuga por tanto tiempo; luego por las declaraciones que dio a los medios y más recientemente por agredir a una funcionaria del Inpec, el pasado 24 de marzo cuando le decomisó un celular y que dejó a la guardiana con fuertes golpes.







































