En un partido bastante parejo ‘verdolagas’ y ‘embajadores’ empataron sin goles, con un Harlen Castillo inspirado que se vistió de héroe cuando fue necesario.
Tras un torneo intenso, en el que los dos equipos tuvieron altibajos llegó la hora de la verdad y los llamados a luchar por la primera estrella del año son Atlético Nacional y Millonarios. Una final que ha sido catalogada como, la más importante de la historia y que tuvo su primer capítulo el día de hoy, en el estadio Atanasio Girardot, de la ciudad de Medellín. La hinchada ‘verdolaga’ le cumplió al equipo abarrotó las tribunas y todo estaba listo para el espectáculo.
Los finalistas, como era de esperarse salieron con hambre de gloria. Pero, el técnico Paulo Autuori pecó por ser demasiado precavido. Ya que, salió con un sistema prácticamente sin delanteros y el único aparentemente en punta era Dorlan Pabón. Todo indica que, esperaba a un Millonarios desordenado haciendo todo el desgaste en la primera mitad. Cuando el ‘embajador’ es todo lo contrario y poco a poco encontró los espacios y tuvo tres jugadas en la etapa inicial, con las que pudo abrir la cuenta.
Las más importantes fueron la de Cataño al 16, que pegó en el palo; una de Leonardo Castro al 26, que salvó ‘chipi chipi’ Castillo y a los 38 de nuevo Cataño por poco la manda al fondo, desde el tiro de esquina y otra vez el guardameta se vistió de héroe. Mientras que, las dos llegadas que tuvo el local fueron jugadas aisladas. Una de Zapata, que le cayó de rebote y la única que Dorlan pudo rematar desde fuera y en dos tiempos Juanito Moreno, pudo controlar, para irse al descanso con el 0-0.
Para la segunda parte, el técnico Autuori entendió que necesitaba darle más trabajo a la defensa de Millonarios y Édier Ocampo dejó la cancha, para darle paso a Jefferson Duque, buscando mayor presencia al frente. Con el cambio de jugador y en la figura de juego lograron tener más la pelota. Pero, de nuevo las mejores opciones fueron para el ‘embajador. No obstante, la igualdad no se rompió y todo quedó para definirse en Bogotá.
Las reflexiones finales que quedan, al final del encuentro es que evidentemente se están enfrentando los dos mejores equipos del semestre. Pues, tienen una idea clara de juego y nóminas de lujo, que les permitieron llegar a esta instancia. Sin duda alguna, ambos tienen un nivel parejo y todo indica que en Bogotá si se logra definir en los 90 reglamentarios, será por la combinación de un acierto de uno y el error del otro. Pero, no será nada fácil encontrar un campeón, ante la igualdad de estos dos equipos.







































