En tan solo un año de gobierno ya son más de 80 las ocasiones en las que el Jefe de Estado cancela su agenda.
Mucho se habla de la exagerada cantidad de viajes del Jefe de Estado. Pero, muy poco se habla de cómo siempre deja a todos con los ‘crespos hechos’, al incumplirles un encuentro y en esta ocasión a quienes dejó plantados fue a los asistentes a la Cumbre de la Amazonía. El primer mandatario no estuvo presente en la foto oficial y hasta ahora nadie ha podido dar explicaciones, para justificar su ausencia. Aunque esta no es la primera vez que el primer mandatario deja esperando a alguien.
Ya son más de 80 las ocasiones en las que Petro cancela su agenda o reprograma los encuentros. Aunque, esto es sin contar cuando llega tarde y es que, si se tuviera en cuenta este dato fácilmente serían más de 100 incumplimientos. Sin embargo, lo más serio no es que se cancele la agenda. El principal problema es que sus ausencias suelen ser injustificadas o hay inconsistencias en las justificaciones.
Por lo general, sus cancelaciones son cuando el presidente Petro cambia su itinerario por agenda privada. Aunque, nunca se es claro sobre el significado de esto y es que, podrían ser momentos familiares, reuniones con miembros de Gobierno o simplemente estar alejado de las cámaras. Sin embargo, esto se supone sería algo imprevisto, pero en ocasiones se ha filtrado cuando cancela un evento programado en la tarde, desde horas de la mañana, por el chat de presidencia y luego argumentan agenda privada solo minutos antes.
Además, hubo una ocasión en que la exjefe de gabinete, Laura Sarabia afirmó que, los retrasos del presidente e incumplimientos se debían a que el Jefe de Estado se tomaba el tiempo para escuchar a todos. No obstante, este argumento pierde su validez cuando se analizan las cifras y es que, los incumplimientos a organizaciones civiles ya rondan los 20 y lo mismo se aplica para empresarios. Así que, escuchar a la comunidad no parece ser prioridad para el presidente Petro.
Aunque, sus excusas para las ausencias son más insólitas y se podría decir que risibles. Pues, en una ocasión respondió que no tenía el don de la “ubicuidad”. Es decir, omnipresencia, para utilizar un término más popular y no las ‘rebuscadas palabras’ del primer mandatario. Así que, es momento de que alguien le recuerde al Jefe de Estado que, asistir a una reunión programada también es una forma de mostrar respeto hacia el otro.









































