Transcurrida la jornada electoral de este día domingo, la invitación a los candidatos elegidos es a trabajar siempre pensando en el bienestar de la comunidad a la cual van a liderar en los próximos cuatro años.
Por: Óscar Tobón
Dejando atrás corrientes políticas y rencillas entre las diferentes fuerzas políticas siempre con el ánimo de servir, pues en ultimas ustedes son servidores públicos y antes de pensar en el bien particular, deben pensar en el bien general de una ciudadanía que demanda un mejor vivir en muchos aspectos, como por ejemplo educación, empleo, y otros factores que harán que sus municipios y departamentos avancen y tengamos un país mucho más justo y equitativo.
Es hora de deshacerse de las vanidades y ego personales para trabajar en beneficio del pueblo que lo eligió y por ende tomando de las administraciones salientes lo positivo, y mejorando lo que ustedes consideren que no fue bien realizado por sus antecesores, incluso tomando de sus adversarios en esta contienda electoral, lo que ustedes consideren que se puede adaptar a su programa de gobierno porque al fin de cuentas eso es lo bello de la democracia, el poder sacar de cada ideología lo mejor sin tener que usar la fuerza para imponer sus ideas.
De otro lado a los que no resultaron elegidos hago un llamado a hacer oposición si así lo desean, pues esta está considerada en nuestra constitución nacional, a través de estatuto de la oposición, pero no hagamos una oposición de palabra o simplemente para criticar la gestión del vencedor, sino para ayudar a construir a través de dicha oposición una mejor sociedad.
Que pueda al final del periodo que inicia el primero de enero del próximo año, a ver resuelto sino todos los retos que sus administraciones deben y tienen que afrontar, dejar la mayoría de ellos resueltos o en camino de resolverse.
Por último, quisiera decirles a los nuevos mandatarios que gobiernen siempre de cara al pueblo y siempre enarbolando la bandera de la democracia, como un buen servidor público y reitero que hay mucho por lo que trabajar y poco por lo que lamentarse.











































