El organismo de inspección realizó acciones de supervisión a 100 prestadores de servicios, priorizando aquellos territorios con criticidad extrema.
Para fortalecer la red pública hospitalaria del país y garantizar una atención integral y de calidad a los usuarios, durante este año, la Superintendencia Nacional de Salud aumentó en un 41% las acciones de inspección y vigilancia sobre los prestadores públicos y privados y ordenó la imposición de medidas cautelares y la implementación de herramientas para los
programas de mejoramiento de instituciones de salud.
“Frente a la recuperación de la red pública hospitalaria y para dar una respuesta eficiente a las necesidades de los usuarios, desarrollamos 100 auditorías sobre los prestadores de servicios de salud en 2023, lo cual representa un incremento del 41% al compararse con las 71 efectuadas en 2022”, aseguró el Superintendente Nacional de Salud, Ulahí Beltrán López.
Del total de visitas realizadas este año, 44 fueron clasificadas como específicas y se relacionaron con temas asociados a la desnutrición en menores de 5 años (8), morbimortalidad materna (11) y atención a pacientes víctimas de accidentes de tránsito (25). Estas últimas se hicieron en coordinación con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y las Secretarías de Salud de Cali, Bogotá y Barranquilla.
Dentro de los hallazgos, se identificaron presuntas fallas en la atención de niños y niñas menores de 5 años diagnosticados con desnutrición, relacionadas con la búsqueda activa comunitaria de la población, en especial la rural y rural dispersa, así como, deficiencias en la atención integral de los menores.







































