Parece increíble que un deporte que se ha caracterizado por llevar emoción a los aficionados, que lo observan tanto dentro como fuera de los estadios, como lo es el fútbol ahora tenga que ver como sus protagonistas, como son los jugadores tengan que celebrar sus goles los cuales son la máxima conquista en este deporte, en total silencio y sin poder hacer ningún gesto al público presente en las canchas.
Oscar Tobón P
No puede ser posible que para celebrar una anotación, un jugador de cualquier equipo profesional, en nuestro país antes de irse a celebrar tenga que fijarse, si en la tribuna hay aficionados a su club para poder hacerlo y así evitar peleas, insultos y sanciones por cumplir con el objetivo máximo de este espectáculo de masas.
Entonces el fútbol tiene que estar por encima de la violencia que algunos aficionados erróneamente expresan en las gradas, convirtiendo un espectáculo que irradia alegría en una batalla infernal que causa repudio en algunos sectores de la sociedad.
Por eso creo que antes de sancionar a los artistas por celebrar una anotación o una jugada, se debe sancionar a los aficionados que cometan actos disciplinarios durante un partido, porque sancionando o reprimiendo la celebración a un futbolista, por conseguir un logro dentro del campo de juego se estaría acabando con un acto fundamental que es la esencia misma de un deporte de carácter popular que como ya lo he dicho antes que, aparte de ofrecernos a los hinchas una sana forma de ver competir a dos oncenos nos brinda la posibilidad de irnos a divertir y tener un rato de sano esparcimiento, en el cual la máxima alegría para los que gustamos y disfrutamos del fútbol es ver y celebrar un gol que es lo más importante, para nosotros los aficionados y los futbolistas que los consiguen.







































