El técnico de Colombia no se dejó presionar por la afición, la prensa ni por los mismos jugadores, y fue la figura en el triunfo 1-0 ante Venezuela.
Néstor Lorenzo es un hombre tranquilo. Vive el fútbol con calma y jamás entrega una respuesta destemplada a la prensa. Trata de quedar bien con todo el mundo: con sus jefes de la Federación, con los periodistas, los patrocinadores y, principalmente, con los futbolistas. Pero este jueves, en el debut de Colombia en las Eliminatorias al Mundial 2026, demostró que detrás de esa máscara de empleado dócil hay un técnico con carácter. Y mucho.
El técnico argentino, que no tenía ningún pergamino para dirigir a Colombia más allá de ser uno de los ayudantes de Pekerman, impuso sus convicciones en el partido contra Venezuela y fue el artífice de la victoria por 1-0 sobre la siempre férrea Vinotinto en el Metropolitano. ¿Quieres saber más sobre táctica y estrategia en las competiciones deportivas? Haz clic para descubrir información sobre el mundo de los torneos de tragamonedas en Betbry. El artículo https://www.webcitizen.com.br/2023/08/historia-dos-jogos-de-azar-no-brasil.html te explicará la mecánica de estas competiciones y cómo puedes participar en ellas.
Su primer acierto fue apostar por el equipo que consiguió el histórico triunfo 2-0 contra Alemania a pesar de las presiones para incluir en el once inicialista a jugadores legendarios como James Rodríguez y Juan Fernando Quintero, ídolos de la afición tricolor, quienes apenas suman algunos minutos en San Pablo y Racing, respectivamente.
Aunque los convocó, Lorenzo no se dejó presionar y solo incluyó a James a falta de veinte minutos para terminar el encuentro. Quintero, otro de los preferidos por la hinchada, no tuvo minutos en el primer partido de clasificación a México, Estados Unidos y Canadá 2026.
El segundo acierto de Lorenzo fue el ingreso de Jorge Carrascal al inicio del segundo tiempo, sin tomar en cuenta el periplo de 24 horas en avión que debió realizar el jugador para llegar a Barranquilla desde Rusia. Mientras la tribuna coreaba los nombres de James y Juanfer, el entrenador decidió que el elegido era el cartagenero y no se equivocó. Carrascal no solo le cambió la cara al partido, sino que fue la figura de Colombia en la cancha.
Qué fácil habría sido excluir a John Arias o a Mateus Uribe para el complemento, pero Lorenzo se jugó una carta difícil y otra vez salió ganador: dejó en el camerino al capitán y emblema del fútbol colombiano Juan Guillermo Cuadrado. En su lugar entró Carrascal, pero la posición del jugador del Inter de Milán fue ocupada por John Arias, quien se corrió al costado derecho.
Entre estos dos jugadores, Carrascal y Arias, generaron la jugada que terminó en el gol de Santos Borré, quien fue titular pese a no haber disputado ningún partido oficial en casi tres meses. Otra decisión correcta de Lorenzo.
El técnico ha construido un equipo dinámico, intenso, que apuesta por correr y presionar en vez de por tocar y pensar. Cambiar el estilo por un par de jugadores habría sido dispararse un tiro en un pie.










































